En una gran urbe como Madrid, es necesario contar con todos los servicios para hacer de ésta una ciudad funcional como cualquier otra a escala mundial, y buscar a la vez minimizar el impacto de los posibles desgastes naturales así como del incremento de la población.

¿Cuáles son estos servicios indispensables?

Tenemos por ejemplo, los más importantes que son:

 

  • El sistema de agua potable.
  • El alcantarillado.
  • El desagüe de aguas de lluvia o drenaje.
  • La vialidad.
  • El alumbrado público.
  • La distribución de la energía eléctrica.
  • La recolección de basura y limpieza de las calles.
  • El gas entubado.
  • La seguridad publica.
  • Hospitales, salud y salubridad.
  • Escuelas y educación en general.
  • Parques y sitios de esparcimiento.
  • Transporte público.

 

Pero con estos servicios no construimos aún una ciudad con un funcionamiento urbano óptimo y mucho menos, una que esté a la altura de las expectativas de las personas que habitan Madrid. Para ir delineando una ciudad capital vibrante, activa y sobre todo, funcional al cien por ciento. Entre estos servicios que podríamos considerar “adicionales”, tenemos:

  • Museos, centros culturales y plazas comerciales.
  • Cines, piscinas, gimnasios y áreas específicas para practicar diversos deportes.
  • Servicio de mini almacenes y trasteros en Madrid
  • Centros de especialidades clínicas.
  • Bibliotecas, librerías.
  • Servicio eficiente de internet, WiFi y telefonía celular o portable.
  • Servicios de televisión pública y por cable.

Como podemos ver, la gama de servicios que demanda un urbanismo dinámico y en continuo desarrollo para satisfacer las necesidades de una g ran urbe como Madrid, o, si ampliamos el espectro de este pequeño análisis, cualquier gran ciudad española o europea.

También es cierto que este urbanismo demanda no sólo de la acción pública y de la iniciativa privada, sino también un gran esfuerzo de la población en general.