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Toni Alvárez Casanova
els_lleons@terra.es
Invierno
Las flores, marchitas y delgadas,
la suavidad se cierra, de seda, deshojadas
la escarcha tiñe de blanco el campo,
que helado, moja el mar ahogado.
Se ahoga, como digo,
el mar consigo mismo,
tan frío, tan duro, pero tan manso
¿Sabes de que época te estoy hablando?
Es el invierno, con su ropa, llegando
tejiendo, bufandas de fuegos
cuando la lumbre arde, miles de juegos
cerca del calor que me dan tus besos.
El cansancio se apaga, tu cariño me arropa.
Las sienes, tan viejas, centenarias, pasadas de moda,
no hay amor que perezca, en esta noche de boda.
De pie, pienso en épocas pasadas, cuando me besaba tu boca.
El otoño, agónico, agoniza con su noviembre oscuro,
el invierno, seco, sin lluvia que alteren su rumbo,
pasa factura a los desquiciados,
no llueve en invierno, la lluvia, espera al verano.
Pero en medio de todo esto,
llega la época de la Navidad,
como siempre, paz, alegría y felicidad
pero en la calle, siguen los de siempre.
La gente que no tiene familia con quien pasar
tu blanca y su oscura navidad
tan viejos, tan fríos, han de buscar algo para cenar
mientras el mundo, eso si, promete felicidad.
En conclusión, que no me gusta el invierno
porque en Navidad, la gente sigue mintiendo
pero en el refugio de la lumbre
siempre encuentro a alguien que al amor escribe.
Toni Álvarez Casanova
05-04-200 |