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José María Hernández Seoane
josemhernandez@yahoo.es
COMO NIÑOS
Erase una vez un niño que
corría en el jardín.
Daba vueltas y más vueltas a un olivo torturado
que por descuido de muchos había quedado allí.
El olivo le miraba con templanza bonachona,
"Vi -se decía- a tus padres y espero ver a tus
hijos,
que darán las mismas vueltas en mil carreras
saltonas,
Se sentaron, te sentaste, se sentarán
a la sombra de mis famélicas ramas,
Se rieron, te reiste, se reirán de la muerte,
de la vida que comienza y nunca se acabará.
Os creéis dueños del mundo porque estrenáis
ilusiones,
os inventáis los caminos que ya gastaron los pasos
de los que henchían el aire improvisando
canciones."
Como niños, nos movemos,
como niños, razonamos,
como niños, nos quejamos,
y como niños cantamos...
hasta que otros niños vienen
y nos echan del jardín.
INVENTAR
CAMINOS
Yo quiero inventar caminos
para llegar hasta el mar;
me ofende saber que otro
se adelantó a mi pisar.
Como la gota locuela
del torrente encabritado,
desde la montaña al río,
desde el río al mar buscado.
¡Yo quiero inventar caminos
que me lleven hasta el mar!
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