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Un
amor en el olvido
En el horizonte las nubes
dibujan libremente sobre un cielo rojizo
Que presta su dimensión para una escenografía de
teatro.
Un tímido viento interviene, dándoles formas, a esos
algodones blancos,
Que se dejan llevar por el silencio que impone el aire.
Las gaviotas tratan de irrumpir ese decorado,
Haciendo uso del don que la naturaleza les dio
Poder chocar con la magia de lo abstracto
Y sentirse por un soplo, amo de la creación.
Por un ramal imaginario que forman los ángeles,
Un amor envuelto de promesas y desafíos
sube al compás de una dulce melodía,
Para refugiarse detrás del febo y no dejar que la tempestad
Se apodere de sus sueños.
No existe nadie en la tierra que se pueda adueñar de esa pasión,
El tiempo es incapaz de congelar esos momentos,
ni el infinito puede ahogar ese grito de libertad,
que juega a las escondidas con las estrellas.
La luna es testigo que ese amor respira,
Puso un toque de sonrisa en un cielo,
Que dejó en libertad a una soledad,
De la cual sí, se tendrá que hacer cargo el tiempo
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