|
Paul
Auster creció en los suburbios de
Newark y, al igual que tantos otros
niños de U.S.A, sentiá una gran
pasión por el baseball. No obstante
su temprana afición por la
escritura le hacía un poco distinto
de éstos.
La lectura de un libro cuando sólo
tenía 15 años, Crimen y Castigo
(F. Dostoievsky), le hizo estar
seguro de cuál quería que fuese su
profesión: escritor.
Al terminar los estudios secundarios
pasó una temporada viajando por
Europa (Irlanda, Francia, Italia y
España).
Antes de ganarse
la vida profesionalmente como
escitor realizó muchos otros tipos
de trabajo: camarero, jardinero,
encuestador...
Su relación con
Lydia Davis empezó en 1966, y no se
casaron hasta 8 años después.
Paul y su
mujer pasaron una larga temporada en
París, lugar en el que él ya
había estado en su época de
estudiante. Durante este periodo
pasaron algunas dificultades
económicas, hasta el punto de
plantearse su regreso a los Estados
Unidos. Una oferta de trabajo
consistente en ser cuidadores de una
casa de campo situada en Provenza
hizo que el regreso se alargara
hasta 1974.
Ya en
Nueva York, ambos se dedicaron, no
por gusto sinó por necesidad,
a la traducción.
Durante
muchos años su situación
financiera fue mas bien deficiente,
hasta el punto que en 1978 Paul
llegase a presentar un juego de
cartas que había inventado de niño
como un intento deseperado de
conseguir fortuna.
Años más
tarde, el éxito de sus libros y la
fidelidad de sus lectores
consiguieron que la pareja pudiera
experimentar una situación mucho
más confortable.
|