La civilización humana ha enfrentado muchísimos cambios, desafíos y desarrollos diferenciados a lo largo del tiempo. Nuestros primeros ancestros habitaban en cuevas y vivían de la comida disponible en los bosques. La ciencia ayudó poco a poco al hombre proporcionándole una mucha mayor comodidad. La humanidad empezó a vivir en ciudades, y paulatinamente, las ciudades se convirtieron en el sitio principal de residencia para los seres humanos. Recordemos que una ciudad tiene una población mucho mayor que un pueblo, y que dentro de las mismas ciudades, hay algunas con muchos más habitantes: grandes aglomeraciones urbanas. En una gran ciudad se encuentran escuelas de todo tipo. Es también un centro comercial y de negocios, hay instalaciones médicas, residencias para la tercera edad, empresas, sitios de recreación. De día, hay incluso más habitantes, pues las personas que habitan en las zonas periféricas o suburbios vienen a la ciudad a trabajar, estudiar o realizar documentos burocráticos.

La vida en la gran ciudad empieza temprano. Hay autobuses escolares y padres de familia llevando a sus hijos a la escuela. Podemos ver niños caminando por todas partes. También vemos a empleados de fábricas y oficinas formados para hacer uso del transporte público, y el tráfico se incrementa. Hay personas dirigiéndose a los mercados y supermercados para adquirir lo que hace falta para la vida del día a día. El tráfico de autos aumenta con la hora. Las tiendas siguen llenas incluso cuando ya está atardeciendo. Al vivir en una gran ciudad no puedes escapar de las grandes aglomeraciones de personas. Pero vivir en la gran ciudad también tiene su encanto y su lado positivo. Hay muchos sitios para divertirse. Hay parques, centros recreativos, museos, discotecas, clubs y centros nocturnos. También es más factible encontrar todo tipo de centros educativos, desde educación básica hasta todas las posibilidades de educación profesional. Lejos de las ciudades, las personas deben desplazarse y viajar para llegar a estas escuelas.

También vivir en la gran ciudad implica cercanía a los centros médicos y hospitalarios de todo tipo, y no sólo los pequeños hospitales de las pequeñas ciudades o los que pueden encontrarse en zonas rurales.

En cuanto a cultura, en las grandes ciudades tenemos museos, bibliotecas, cines, teatros. Muchas veces las ventajas de la vida en la gran ciudad compensan las posibles incomodidades por vivir en sitios tan cargados de personas.