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Hay productos que con solo mencionar su nombre despiertan los cinco sentidos, en especial el del sentido del gusto. Es lo que sucede con el jamón ibérico pata negra, uno de los caprichos más exquisitos, por su inigualable sabor, textura y calidad, de nuestra gastronomía. El jamón ibérico pata negra ensalza las propiedades y saludables beneficios de un alimento que basta con probarlo una vez para caer en la tentación de llevarlo de nuevo al paladar. Nuestra gastronomía, y esto hay que subrayarlo, puede presumir de contar con productos de la tierra de sabor inconfundible, y entre ellos, uno que puede considerarse el rey de la mesa, el jamón ibérico. Son muchos los motivos, y saludables, por lo que lejos de renunciar, debemos incluir este alimento en nuestra dieta.

Una reunión informal, una cena en familia, un encuentro entre amigos… siempre es un buen momento para reunirse en torno a una mesa y dejar que nuestro paladar deguste algunos de los mejores alimentos de nuestra gastronomía. El jamón ibérico pata negra se convierte, solo con su presencia, en el protagonista de cualquier reunión. Es un alimento rico en sabor y en presencia, un acompañante ideal para conquistar a los comensales.

¿Qué hace tan especial al jamón ibérico pata negra? De entada, su producción, cuidada y mimada hasta el más mínimo detalle. Un proceso laborioso que empieza con la cría de los cerdos –en las mejores condiciones de crianza para conseguir los mejores ejemplares de jamones- y culmina en el mismo momento de su presentación en la mesa, tras una exhaustivo control de curación (humedad, temperatura, tiempo…). Nutritivo, delicioso y único; un alimento capaz de jugar con el sabor y la textura, un estupenda elección con la que además ganamos en salud. Y es que el jamón ibérico es un alimento cardiosaludable. Esto quiere decir que nos ayuda a cuidarnos por dentro. El jamón ibérico es rico en proteínas, vitaminas, minerales ácido fólico y, al tiempo, es bajo en colesterol. Si nos preocupa la silueta, y lejos de lo que se pueda pensar, comer jamón no engorda. Propiedades que explican que estemos ante un alimento que ha formado parte de nuestra dieta durante generaciones y que ha conseguido cruzar fronteras. No en vano, el jamón ibérico es uno de los grandes embajadores de nuestra gastronomía.

Una cuidada elaboración da como resultado un sabor y una textura inolvidables. La calidad prima por encima de todo a la hora de degustar un producto tan nuestro como el jamón ibérico pata negra. Comer bien siempre es un placer –además de una obligación para cuidar nuestra salud-, y hay alimentos que pueden ser un capricho de lo más saludable, como es el caso del jamón. Probarlo es convencerse.