Bien puede haber puñalada
sin lisonja, mas pocas veces hay lisonja sin puñalada.
Dondo hay poca justicia es
un peligro tener razón.
El hombre es hijo del polvo
y nieto de la nada.
El mentir de las estrellas
es muy seguro mentir, porque ninguno ha de ir a preguntárselo a
ellas.
La posesión de la salud es
como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta,
no se goza.
Menos mal hacen los
delincuentes que un mal juez.
Nadie ofrece tanto como el
que no piensa cumplir.
No cambia el hombre porque
cambie de lugar, sino si cambia de vida y de costumbres.
Quien no ama con todos sus
cinco sentidos a una mujer hermosa, no estima a la naturaleza su
mayor cuidado y su mayor obra.
Si quieres que te sigan las
mujeres, ponte delante.
Vive
para ti sólo si pudieres, pues sólo para ti, si mueres, mueres.
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