Más bello que una mujer sólo hay... dos mujeres.
Nadie prueba la profundidad del río con ambos pies.
No
hables mal del puente hasta haber cruzado el río.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
¿Quieres
ser Papa? Mete esa idea en tu cabeza.
Se
aprende poco con la victoria, en cambio mucho con la derrota.
Si tienes la lengua larga, conviene que tengas el lomo duro.
Todos
estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Trata
a los pequeños como tú quisieras ser tratado por los grandes.
ALEMANES:
La
promesa tiene piernas; sólo el don tiene manos.
No
hay ley sin agujeros para quien sabe encontrarlos.
ARABES:
¿Cuándo
será el fin del mundo? El día que yo muera.
La
astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Un
amigo hace sufrir tanto como un enemigo.
ARGENTINOS:
No
debe cambiarse de caballo al cruzar el río.
CHECOS:
El placer y el dolor se acuestan en la misma cama .
CHINOS:
Aprender
es remar contra la corriente: si no avanzamos, se retrocede.
Cada
paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Dale
un pescado a un hombre y comerá un día, enseñale a pescar y
comerá todos los días.
El
hombre que no sabe sonreir, no debe abrir tienda.
El
poder es el mayor enemigo de su dueño.
Es
más fácil variar el curso de un río que el carácter de un
hombre.
Jamás
se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Los
bellos caminos no llevan lejos.
No
confundas, jinete, el galopar del caballo con los látidos de tu
propio corazón.
Si
no quieres que nadie se entere, no lo hagas.
Un
hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Un
hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
DANESES:
Ten
tu mano pronta para echarla al sombrero y tardía para meterla en
el bolsillo.
EGIPCIOS:
Tira
en pleno Nilo al hombre al hombre afortunado, que volverá a salir
con un pez en la boca.
ESCOCESES:
La
sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
GRIEGOS:
Es
preferible ser dueño de un duro que esclavo de dos.
HINDUES:
Donde
quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Invoca
a Dios, pero no navegues junto a los escollos.
INGLESES:
Demasiado
al Este, es el Oeste.
El
que viva en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Los
señores hablan de cosas; los criados, de personas.
Por
bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Si
tu mal tiene remedio, ¿porqué te aflijes? Y si tu mal no tiene
remedio ¿porqué te aflijes?
JUDIOS:
Comete
tres veces el mismo pecado y acabarás por creer que es lícito.
Dios
no podía estar en todas partes, por consiguiente creó a las
mujeres.
PERSAS:
Una
libra de aprendizaje requiere unas diez libras de sentido común
para aprovecharla.
PORTUGUESES:
La
luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
RUSOS:
Las
disputas de los señores se leen sobre la espalda de los
campesinos.
Si
vas deprisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la
desgracia la que te alcanza a ti.
TURCOS:
El
caballo conoce por la brida como es quién lo conduce.
El
verdadero huérfano es el que no ha conocido educación.