Apresúrate;
no te fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto,
menos lo estará mañana.
El
placer más seguro es el menos placentero.
El que ha naufragado tiembla
incluso ante las olas tranquilas.
Es preciso aprovechar el tiempo de
la vida; el tiempo pasa con pie rápido, y por muy feliz que sea
el venidero, es menos dichoso que el que ya había pasado.
La casualidad es siempre
actual: ten siempre a punto el anzuelo. En la tranquilidad de las
aguas, donde menos lo esperas, estará tu pez.
La excesiva grandeza debe
siempre infundir terror.
Las leyes se han hecho para
que los poderosos no lo puedan todo.
Las palabras agradan a las
mujeres, pero solamente se dejan convencer por las acciones.
Para
no perder, el jugador no cesa nunca de perder.
Vive
bien quien vive escondido.
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