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Amado
Nervo
Tepic, 1870 - Montevideo, 1919
Poeta mexicano
Obras: Perlas negras, Místicas, Los jardines interiores,
En voz baja, Serenidad, Elevación, La amada inmóvil |
El hombre desde que nace
hasta que muere, es una máquina de hacer juguetes.
Hay algo tan necesario como el pan de cada día y
es la paz de cada día, la paz sin la cual el pan es amargo.
La caridad de los ricos no
es más que la forma del remordimiento.
La
gente cortesana suele ser dura con sus inferiores, porque
instintivamente ejerce represalias de las humillaciones perpetuas
a que se ve sometida en los palacios.
La tristeza es un don del
cielo; el pesimismo es una enfermedad del espíritu.
Las
almas superiores no tienen miedo más que de una cosa: de cometer
una injusticia.
Las diversas edades del
hombre no son más que diversos géneros de niñez.
Lo que nos hace sufrir nunca
es una tontería, puesto que nos hace sufrir.
¿Por qué
aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida,
inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán
y vendrán a tiempo.
Si eres orgulloso conviene
que ames la soledad: los orgullosos siempre se quedan sólos.
Si no te quieren como tú
quieres que te quieran, ¿qué impora que te quieran?
Yo
defino el temor: una autosugestión más o menos voluntaria de
inferioridad.
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