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Marco
Tulio Cicerón
Arpino 106 a. JC. - Formies 43 a. JC.
Político y orador latino
Obras: De oratore, De republica, De finibus, Filípicas |
El
egoista se ama a sí mismo sin rivales.
El
que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más
culpable que el que le corrompe con dinero.
El
que sufre tiene memoria.
Es
preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.
La
confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el
respeto la conserva.
La
sola idea de que una cosa cruel pueda ser útil es ya de por sí
inmoral.
La
verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.
Las
leyes guardan silencio cuando suenan las armas.
Los
hombres son como vinos: la edad agría los malos y mejora los
buenos.
No
hay absurdo que no haya sido apoyado por algún filósofo.
No
hay nada tan increible que la oratoria no pueda volverlo
aceptable.
Preferiría
la paz más injusta a la más justa de las guerras.
Si
junto a la biblioteca tienes un jardín, ya no te faltará nada.
Si
queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas; si deponemos
las armas no tendremos jamás paz.
Somos
esclavos de las leyes para poder ser libres.
Todos
los hombres pueden caer en un error, pero sólo los necios
perseveran en él.
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