La sombra del perfil de Marcello Mastroianni sobre un lienzo
blanco y su voz en off sin música de fondo.
Me acuerdo de mi estupor y mi fascinación cuando vi
los rascacielos de New York en un atardecer en Park Avenue. Me acuerdo de Marilyn Monroe.
Me acuerdo de la nieve en la plaza roja de Moscú. Me acuerdo de Gary Cooper con smoking
blanco. Me acuerdo de los uniformes de los alemanes. De los refugios. Me acuerdo que
Fellini me llamaba Inaporaz. Me acuerdo de la primera noche de amor. Me acuerdo, si , yo
me acuerdo."
Así comienza este resumen de 95 minutos que acaba de
estrenarse en la Argentina del documental Mi ricordo, si, io mi ricordo, sobre la
vida del reconocido actor italiano Marcello Mastroianni.
El filme (cuya versión original ronda las cuatro horas) fue
dirigido por, Anna María Tató, su última esposa.
Lamentablemente, esta versión corta deja afuera recuerdos
sobre la película De eso no se habla, de la argentina María Luisa Bemberg, precisamente
una escena de baile del italiano y una enana con la que la ficción lo enreda en amoríos.
Por lo demás, Tató nos muestra a un Mastroianni sereno,
emotivo pero también irónico y vital pese a sus 72 años y 170 cintas sobre las
espaldas. De hecho, rodó esta autobiografía al mismo tiempo que el filme Viaje al
principio del mundo, del portugués Manuel de Oliveira.
Ambos fueron los últimos de su carrera.
"...Me acuerdo de París, cuando nació mi hija Chiara.
Me acuerdo de la música de Stardust. Era antes de la guerra. Yo bailaba con una chica que
llevaba un vestido con flores."
Paisajes de Portugal e imágenes de viejas películas, con
Mastroianni a veces sentado y de a ratos parado; muchos de los escenarios e incluso el
vestuario (ese sombrero blanco de alas anchas, por ej.) que el actor usa en el documental
son los mismos que se ven en el filme de Oliveira.
Dedica recuerdos a su familia, sus padres,
su hermano y sus
hijas.
Hay dos adversiones que Marcello se ocupa en destacar: la
televisión y su fama de latin lover.
Con relación a la última expresa: "¿Pero, latín
lover de que? Nunca he frecuentado los night clubs (...) hice una película en la que
interpretaba a un impotente. También hice de homosexual (...) los americanos siempre a la
búsqueda de una pequeña fórmula decidieron que yo era el latin lover.
¿Qué querían
que hiciera?. Ahora que tengo 72 años siguen llamándome latin lover".
Yo recuerdo
(Mi ricordo, si, io mi ricordo) Yo recuerdo (Mi ricordo, si, io mi ricordo) - título con
el que el filme permanecerá en la cartelera local - también nos pone ante perspectivas
de vida, reflexiones y deseos de Marcello Mastroianni.
"Yo amo la vida - dice en un momento - y quizás por eso
fui tan amado por la vida. Me considero un hombre afortunado."
"Me acuerdo de mi deseo de ver que sucederá con el
mundo, qué pasará en el año dos mil, y estar allí...".
Justamente este deseo es el que no pudo cumplir, pero quedó
plasmado en una película, su lugar en el mundo.
Gustavo Camps
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