|
Entrevista
a la protagonista de “Ningún lugar al que
ir”, filme apertura del II Festival de
Cine Alemán, que se llevó a cabo del 30 de
agosto al 5 de setiembre, en Buenos Aires,
Argentina
Hannelore
Elsner: “Este fue el papel de mi
vida”

Hannelore
Elsner en el papel de Hanna Flanders
La
actriz alemana estuvo en la Argentina para
promocionar la película donde encarna a una
escritora socialista en declive, excéntrica
y solitaria, que intenta superar la caída
del Muro de Berlín y busca apoyo con sus
padres, con un viejo amor y con algunos
desconocidos que no siempre la aceptan.
Con
su actuación en el filme “Ningún lugar
al que ir” Hannelore Elsner demuestra una
gran predisposición para el drama y una
capacidad para expresar estados de ánimo,
que muchos en su profesión envidiarían.
Aunque
en la Argentina no se tenían muchas
noticias sobre ella, sin duda se trata de
una gran actriz, y como muestra vale decir
que por su actuación en este filme recibió
el Premio Federal a la mejor actriz del año
2000. La
película “Ningún lugar al que ir”, por
su parte, bajo la dirección de Oskar
Roehler, obtuvo también
el German Film Award del año 2000.
El viernes 30 de agosto, por la noche, antes
de presentar por segunda vez el filme en el
complejo de multicines Village, de Buenos
Aires, converso con Canal OK
“Ningún
lugar al que ir” es un filme pleno de
dramatismo, con escenas donde la cámara
filma muy cerca de Ud. y hay varios primeros
planos de su rostro. Estos papeles dramáticos
que requieren gran compromiso actoral, y que
por cierto debe ser extenuante hacerlos ¿son
los que más le satisface hacer?
HS:
Este es mi mejor rol a la fecha
En
general le pregunto: si a lo largo de toda
su carrera siempre le ha gustado hacer
personajes tan dramáticos como el de
“Ningún lugar al que ir”
HS:
me considero una actriz dramática aunque si
me lo ofrecen haría una comedia. En
Alemania hago una serie para la televisión
que se titula “La comisaria”
Es
un policial...
HS:
Si. Si, un policial
Su
trabajo actoral en “Ningún lugar...”me
recuerda al de Edith Clever en Die Nacht (La
noche), bajo la dirección de Hans-Jürgen
Siberberg, ambos compatriotas suyos...
HS:
Si. Conozco a Hans-Jürgen Siberberg
y el tipo de películas como Die Nacht son
las que más me gustan.
...Ya
que hablamos de directores ¿Con qué tipo
de directores se siente más cómoda
trabajando, con el que tiene una idea
precisa, y rígida, sobre la actuación que
desea, o con aquel que es más elástico y
le da libertad al actor para componer al
personaje según su parecer?
HS:
Si el director tiene lo correcto para mí,
lo acepto. En el caso de “Ningún lugar al
que ir” con Oskar Roehler nos apoyamos
mutuamente.
¿Pero
fuera de este filme, con cual de esos dos
tipos de directores que le planteaba
antes se
siente mejor trabajando?
HS:
Un director tiene que saber lo que quiere y
tiene que saber crear una atmósfera en la
cual la actuación se pueda desarrollar.
Pero actuar actúo yo.
¿Le
costó mucho comprender las razones y los
sentimientos que impulsan al personaje del
filme -la escritora Gisela Elsner en la vida
real (el apellido similar al de la actriz es
coincidencia), Hanna Flanders en el
celuloide- teniendo en cuenta
sus propias razones y sentimientos
sobre la caída del muro de Berlín?
HS:
Entendí y ame la figura de Hanna
Flanders, creo que eso se siente a lo largo
del filme...
Si,
coincido con usted...
HS:
...Y para nada me fue difícil asumir el rol
de Hanna.
¿Cómo
vivió Ud. personalmente la caída del Muro?
HS:
Yo estuve aquel día en Berlín. Todos
estaban contentos y se abrazaban, y la
felicidad era total. Esa pared estuvo parada tanto tiempo y de pronto explotó
como una pompa de jabón. ¿Por qué no cayó
antes... y por qué existió? El de Alemania
oriental era un sistema inhumano. Y esta
apreciación no tiene nada que ver con lo
que yo pienso del verdadero socialismo o el
verdadero comunismo. El comunismo ideal es
una buena idea, no es posible realizarlo.
¿Cuál
es su papel ideal?
Me refiero a ese que todavía no le
han propuesto. Ese por el cual sería capaz
de sacrificar hasta parte de su cachet.
HS:
Este fue el papel de mi vida y no recibí dinero para hacerlo. Con esto se
cumplió un sueño para mí.
Bueno,
este se cumplió; y ¿cuál es su próximo
sueño?
Esta
película fue un milagro para mí y milagros
no hay todos los días. Mi sueño es seguir
actuando como siempre. Seguiré haciendo películas
para la televisión alemana. Ahora en
febrero filmaré con una
directora joven.
¿Trabajaría
en este momento de su carrera con directores
jóvenes y sin gran experiencia?
Si,
por supuesto. Los directores jóvenes
alemanes me buscan y me ofrecen papeles
continuamente. Es normal que me ofrezcan
papeles bizarros y me divierte hacer papeles
que en la vida real no quisiera tener que
vivir.
Me
gusta mucho actuar en distintos papeles,
pero no los quisiera tener que vivir.
Ahora
corresponde la contra-pregunta: ¿Qué papel
no aceptaría aunque le ofrezcan un camión
lleno de oro por hacerlo?
HS:
No me van a ofrecer algo así, pues me
conocen como para no ofrecerme lo que saben
que no haría.
¿Dónde
se siente más a gusto trabajando, en el
cine o en la televisión?
HS:
Amo el cine. Pero un buen papel puede
encontrarse en el cine o en la televisión.
Creo que deben hacerse películas para la
televisión con la calidad que se hacen para
el cine.
Le
hago la última pregunta porque sé que ya
la esperan en el Village: ¿Va a ser siempre
actriz o alguna vez va a dirigir?
Tal
vez sea tiempo de ponerme a dirigir, puede
ser, pero ahora prefiero ser actriz,
absolutamente.
Gustavo
Camps

Hanna Flanders, una escritora vulnerable,
detrás de una máscara dura
|