Título: TRAFFIC-
USA,2000
Dirección: Steven Sodergergh
Guión: Steven Gaghan, basado en la miniserie “Traffik”, creada
por Simon Moore, exhibida en el channel 4 de la televisión británica
en 1989, con una duración de cinco horas.
Diseño de producción: Philip Messina
Fotografía: Peter Andrews ( Steven Soderbergh)
Montaje: Stephen Mirrione
Vestuario: Louise Frogley
Música: Cliff Martinez
Intérpretes: Michael Douglas, Don Cheadle, Benicio del Toro, Luis
Guzmán, Dennis Quaid, Catherine Zeta- Jones, Steven Bauer, Benjamín
Bratt, James Brolin, Erika Christensen, Clifton Collins jr.,Miguel
Ferrer, Albert Finney, Topher Grace, Amy Irving, Tomás Milián, Jacob
Vargas, Salma Hayek.
Duración:
147 minutos ( hablada en inglés y en español).
“Traffic”
cuenta tres historias entrelazadas y entrecruzadas cuyo común
denominador está compuesto por el consumo, el control y el tráfico de
drogas, sumado al impacto cultural y social causado por las mismas. Con
un presupuesto de 49 millones de dólares y una duración cercana a las
2 horas y media, filmada en 110 locaciones ubicadas en nueve ciudades
distintas y 130 personajes con diálogo, constituye la apuesta más
ambiciosa de Steven Soderbergh, pero carece de elementos novedosos para
el espectador interesado en el tema, que haya visto películas como “Scarface”(
la de Brian de Palma), “Buenos Muchachos”, “Trainspotting”,
“Rush” o “Contacto en Francia”, propuestas reconocidas y
avaladas, lejos del espíritu transgresor de títulos tales como “Pánico
y Locura en Las Vegas” o “Festín Desnudo”.
En
un año 2000 inolvidable, Soderbergh logra el raro privilegio de tener
sus dos películas nominadas al Oscar y de estar, él también, dos
veces nominado como mejor director. Mientras que en “Erin Brockovich”
convertía a Julia Roberts en
una madre soltera que derrotaba a una gran corporación, se
permitía revisar el mito de David y Goliat y confirmar la validez del
sueño americano; basada en una historia real , con trasfondo ecológico
y defensa de los desposeídos incluída,en “Taffic” explora un tema
controvertido, con momentos de autocrítica y de cuestionamiento, pero
sin abandonar la defensa de los valores tradicionales americanos. A los
38 años, semejante corrección política le permite ser abrazado por la
Industria de Hollywood, doce años después de haber sido consagrado en
Cannes con la Palma de Oro, por su ópera prima “Sexo, Mentiras y
Video”.
Como
es habitual en su filmografía los méritos principales de “Traffic”
consisten en la dirección de actores y en el manejo estético exhibido
por Soderbergh. En relación a los actores, se destacan Michael Douglas,
cuyo heroico juez no llega a la brillantez del escritor de “Fin de
Semana de Locos”( Wonder Boys), Catherine Zeta –Jones- en la mejor
oportunidad que el cine americano le ha dado hasta el momento- cuya
determinación se ve reforzada por su embarazo, Don Cheadle ( Boogie
Nights , Un Romance Peligroso) y Dennis Quaid, aunque el principal
legado de esta película radica en la utilización de actores
latinoamericanos en cantidad y calidad, como nunca se había visto en
Hollywood en una producción de estas características. El magnífico
Benicio del Toro ( mejor actor en el Festival de Berlin, único premio
cosechado por el cine americano en dicha competencia), Luis Guzmán,
Miguel Ferrer, Benjamín Bratt, Steven Bauer y Salma Hayek entre otros,
jerarquizan esta propuesta que, con el enfrentamiento de los cartes de
Juárez y Tijuana como hilo conductor explora la conflictiva relación
entre los Estados Unidos y México. En la línea de policiales como
“Sed de mal” y en la tradición del western aprovecha las
posibilidades dramáticas que ofrece la frontera entre dos países tan
desiguales.
Abrumado
por la envergadura de la historia y condicionado por la seriedad del
tema explorado, Soderbergh no alcanza la agilidad en el relato ni la
fluidez conseguida en “Un Romance Peligroso” o “Vengar la
Sangre”. Excesivamente cuidadoso en el manejo de la violencia, logra
imponer su estilo en el aspecto visual, con un manejo que combina lo
esteticista y la aproximación documental. Cada historia es presentada
con diferentes colores y texturas, lo que permite la rápida adaptación
del espectador. Con una constante utilización de la cámara en mano, el
director de “Kafka” logra ser detallista y les brinda a los actores
la posibilidad de manifestar con sus gestos y miradas una serie de
matices que trascienden el texto creado por el guionista Stephen Gaghan.
No sorprende encontrar ciertos momentos moralistas en la trama ni la
falta de fuerza narrativa y contundencia del tramo final de la película,
si tomamos en cuenta que el escritor también fue responsable de la
reaccionaria “Reglas de Combate”, vista en Buenos Aires el año
pasado ( dirigida por William Friedkin, con Tommy Lee Jones y Samuel
Jackson).
De
las tres historias, la mejor es la que transcurre en Mexico y es
protagonizada por Benicio del Toro, en el rol de un
policía envuelto en una guerra de ambiciones políticas y económicas.
El actor de 34 años nacido en Puerto Rico y nominado al Oscar por este
papel se convierte en una de las apariciones más interesantes del cine
americano desde el surgimiento de Robert de Niro y Al Pacino.
La
segunda historia en interés involucra a Catherine Zeta- Jones, cuyo
personaje ejerce un notable paralelo con las viudas de la mafia, quienes
debieron ocuparse del negocio cuando los capos fueron detenidos o
ejecutados.
El
tramo más convencional y previsible gira en torno al juez interpretado
por Michael Douglas ( en un papel rechazado por Harrison Ford), cuya
vida familiar representa el manejo hipócrita de la sociedad americana
en relación al consumo de drogas.Esta parte del relato conspira contra
el interés, el suspenso y el dramatismo generado por las otras dos
historias, que cuentan con elementos para haber generado una gran película.Pero
Soderbergh elige explorar una gama demasiado amplia de opciones.El film
se torna discursivo y el metraje excesivo.Al final, “Traffic” se
convierte en un excelente símbolo de los Estados Unidos actuales, que
viven la transición de Clinton a Bus. Una sociedad que cambia y
progresa, pero para mantenerse fiel a si misma y a sus convicciones.
LEONARDO
MARTINELLI
Lider
Films S.A.
presenta:
“TRAFFIC”
FICHA TÉCNICA:
Dirección: Steven Soderbergh.
Guión: Stephen Gaghan basado en “Traffik”, originariamente por
Carnival Films para el Canal 4 de T.V. (Gran Bretaña).
Producción: Edward Zwick; Marshall Herskovitz; Laura Bickford.
Fotografía:
Peter Andrews.
Montaje: Stephen Mirrione
Música: Cliff Martinez
Origen: Estados Unidos – Año: 2000
Duración: 2 horas 27 minutos
aprox.
Elenco principal por
orden de aparición:
Benicio
del Toro: Javier Rodríguez
Jacob
Vargas: Manolo Sánchez
Tomas Milian: General Arturo Salazar
Michael
Douglas: Robert Wakefield
Luis
Guzman: Ray Castro
Don Cheadle: Montel Gordon
Miguel
Ferrer: Eduardo Ruiz
Erika Christensen: Caroline Wakefield
Alec
Roberts: David Ayala
Catherine
Zeta-Jones: Helena
Ayala
Albert
Finney: Jefe del Estado Mayor
D.W. Moffet: Jeff Sheridan
James
Brolin: General Ralph Landry
Steven
Bauer: Carlos Ayala
Amy
Irving: Barbara Wakefield
Dennis Quaid: Arnie Metzger
Peter Riegert: Doctor Michel Adler
“Si Dios no existe,
todo está permitido”
La
productora Laura Bickford le propone al realizador Steven Soderbergh la
filmación de un largometraje basado en la miniserie “Traffik”, en
la cual se narraba la ruta de la droga desde Pakistan a Gran Bretaña,
atravesando Europa. En esta oportunidad en lugar de encarar la problemática
a partir de Colombia (país paradigmático) se utiliza a México (que
tiene no más de 10 años en la actividad del tráfico de
estupefacientes).
Al
entreverar la ambivalencia entre represores y reprimidos, víctimas e
inocentes, libertad y el cumplimiento de la norma, correcto e incorrecto,
posible e imposible, el film parece enunciar, por el predominio de una síntesis
superadora, la imposibilidad de erradicar los antecedentes y/o
consecuencias del conflicto. (¿Quién pone en movimiento la cadena
circular?: ¿el consumidor o el vendedor?).
Es
un film funcional: práctico, eficaz y utilitario, que marcha rítmicamente.
Posee esteticismo, es decir, una tendencia a la perfección exterior,
como un valor en sí mismo. Ambas categorías tienen la característica
central, exactamente lograda por la cinematografía norteamericana,
donde prevalecen más las situaciones como marco de referencia que los
personajes, no obstante logrando una integración.
“Nada
de realismo en el cine americano, sino algo más importante: una gran
verdad” (J.Renoir, hijo del pintor impresionista A. Renoir). Es decir,
existe una gran verosimilitud.
Esta
película posee montaje paralelo, equivalente al “mientras tanto”
literario, intercalando la acción de un país a otro, integrándolos en
un relevante y potable nivel emotivo y narrativo, en cada toma, plano,
secuencia y parte.
Estructura
de un guión:
Introducción,
desarrollo, culminación y epílogo. En el presente film esta última etapa está sometida a la influencia de un happy-end menos
convencional, producto del cambio de los tiempos que también alcanzan
al Hollywood de hoy. A pesar de esto la industria del cine Hollywoodense
persiste en conservar los marchitos detritus del “American Dream” (Sueño
Americano) y el “American way of life” (Estilo de vida americano) de
otrora, con respecto a la sociedad actual. Recuérdese a la sazón como
contrapartida de “Traffic” al optimismo idealista de Frank Capra en
su largometraje “Qué bello es vivir” (1946) con James Stewart.
Steven Soderbergh,
procedente del cine independiente, por ejemplo en “Sexo, mentiras y
video” entre otros, con el film “Erin
Brokovich” se integra a la gran industria y altos presupuestos; se
reafirma esta última tesitura con “Un romance muy peligroso”.
En
“Traffic” retoma un aceptable equilibrio o eclecticismo entre sus
apetencias personales y su nuevo status súper industria..
Excelente el guión de
Stephen Gaghan. La fotografía brillante: Peter Andrews. Nótese los
virados (reproducir un negativo blanco y negro en positivo color, con
predominio de tonalidades monocromas, ejemplo: amarillos, azules, etc.)
en cada inicio de un plano en México, con sus viviendas humildes, que
denotan las limitaciones de un gran sector de dicho país. En contraste
están las imágenes en los comienzos de las escenas en E.E.U.U.,
consiguiendo a través de un registro de la luz con colores furiosos una
diferencia cualitativa entorno a la opulencia de ese estamento de la
sociedad de América del Norte. Hay admirables panorámicas, uso de la cámara
en mano, travellings trepidantes y recursos perfectamente integrados a
la acción.
En
los rubros actorales destacan en 1º término: Benicio del Toro en el
rol de Javier Rodríguez, el policía mejicano fronterizo; Tomas Milian,
como el Gral. A. Salazar; Miguel Ferrer, como Eduardo Ruiz; Don Cheadle,
Montel Gordon; Erika Christensen como Caroline Wakefield y Dennis
Quaid, en el rol de Arnie Metzger.
En
segundo término, la corrección y enjundia de Michael Douglas como
Robert Wakefield y Amy Irving como Bárbara Wakefield.
Apuntos
sociológicos: in
crescendo las mujeres y hombres negros (Hattie Mc Daniel en “Lo que el
viento se llevó” o Sydney Poitiers en “El odio es ciego”) fueron
pioneros en la participación cuasi excepcional del cine anglosajón.
Hoy por hoy pareciera ser que más por resignación que por auténtica
admisión, la cinematografía del Norte los incorpora progresiva y
conjuntamente con centro y sudamericanos.
Raúl
Valls
Ganadora
de 4 OSCAR:
"Traffic" consiguió 4 de los cinco Oscar a los
que optaba: Mejor Director (Steven Soderbergh) - Mejor Actor de Reparto
(Benicio del Toro) - Mejor Guión Adaptado (Stephen Gaghan) - Mejor
Montaje.
Sólo se le escapó el de Mejor Película, que fue a parar a las manos
de "Gladiator".
Ganadora GLOBO DE ORO: Mejor
Guión (Stephen Gaghan) – Mejor Actor de Reparto (Benicio del Toro)
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