Título:
SNATCH,
CERDOS Y DIAMANTES
Montaje:
John Harris y Les Healey
Música: John Murphy+
Intérpretes: Benicio del Toro, Brad Pitt, Dennis Farina, Vinnie
Jones,Rade Sherbedgia, Jasón Statham, Alan Ford,, Mike Reid, Robbie
Gee, Lennie James, Ewen Bremner, Jasón Flemyng, Stephen Graham, Adam
Fogerty, Sorcha Cusack
Duración:
102 minutos.
En su
nueva incursión en el submundo criminal londinense,Guy Ritchie realiza
una película que marca una clara evolución en relación a su título
anterior, “Juegos, Trampas y dos armas humeantes”(1998).
Cómodamente
instalado entre el cine de gangsters y la comedia, Ritchie exhibe un
estilo más depurado, mejores recursos narrativos y una trama muy bien
elaborada, repaldado en el excelente empleo de la música y la utilización
de un montaje nervioso, rico en variante estéticas que acompañan la
atractiva puesta en escena.
La
película tiene un comienzo atrapante. A través de los monitores de un
circuito cerrado de televisión vemos la entrada de los ladrones
disfrazados de rabinos en una joyería mientras reflexionan sobre la
Biblia.Ellos robarán el diamante que servirá como pretexto para la
interacción de un variado grupo multicultural, en el que aparecen
negros, judíos y gitanos, en un universo de apuestas clandestinas,
violencia, peleas de boxeo arregladas y un ingenioso humor negro.El
marido de Madonna maneja tópicos comunes a los de Quentin Tarantino,
pero aplicándolos a un Londres marginal, con un concienzudo trabajo de
casting para elegir rostros y características físicas muy peculiares.
Con
un ritmo incesante y una acción permanente, Ritchie, por el momento, no
se encuentra interesado en la pausa y la reflexión.Su mirada es
desprejuiciada y divertida, aunque no se perciba un compromiso drama´tico
y afectivo con sus personajes.El toque de humanida queda a cargo del
notable grupo de actores, del que sobresalen el siempre efectivo Benicio
del Toro, como Frankie “four fingers” un ladrón preocupado por su
apariencia y con una debilidad por los casinos, Brad Pitt como un
boxeador gitano que habla un inglés incomprensible, el ex futbolista
Vinnie Jones como un matón reflexivo e implacable y el ex policía
Dennis Farina, que representa el eterno contraste cultural existente
entre los estadounidenses y los británicos.
Al
igual que en la mexicana “Amores Perros” un accidente automovilístico
se cuenta desde tres puntos de vista diferentes y al igual que en
“Loco por Mary”un pequeño perrito se convierte en un personaje
fundamental de la historia.
Cabe
destacar, en un relato donde los personajes buscan la salvación en
forma individual, la reivindicación que Guy Ritchie hace de los gitanos
y de su espíritu de grupo, eternos sobrevivientes, hábiles
negociadores, de una gran viveza y profundamente vengativos, con un
sentido de la justicia propio e inquebrantable, que les permite
destacarse en un contexto criminal sin códigos ni tradiciones.
LEONARDO
MARTINELLI
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