|
Requiem for a dream
2000
Color, EEUU
Dirección: Darren Aranofsky
Guión: Hubert Selby y Darren Aranofsky s/ la novela Réquiem
para un sueño de H. Selby
Montaje:
Jay Rabinowitz
Elenco: Ellen Burstyn, Jared Leto, Jennifer
Connelly, Marlos Wayans, Seam Gulette,
Christopher McDonald
Contundente.
Sin el menor ánimo de dulcificar, aunque
sea mínimamente, el conflicto que plantea,
Réquiem para un sueño muestra
descarnadamente la pesadilla en que se
convierte el mundo para los que sucumben a
las adicciones, ya sea por la televisión,
por las drogas ilegales, o por las legales,
esas que se consiguen fácilmente en la
farmacias con una receta.
A
diferencia de Pi, su opera prima en blanco y
negro, Aranosfsky presenta en colores el
apocalíptico drama de Réquiem para un sueño.
Uno
de los aciertos de la puesta es el ritmo
desenfrenado que le imprimen la música y el
montaje riguroso a cargo de Jay Rabinowitz,
frecuente editor del célebre director de
cine independiente norteamericano
Jim Jarmusch.
También
está bien logrado –con una cámara
cercana que marca de cerca a los personajes-
el clima asfixiante en el que se mueven los protagonistas a medida que
se desarrolla la historia.
Todo
ocurre en el ceno de una familia
norteamericana de clase media y en este
sentido, el réquiem podría ser para el sueño
(norte)americano (o lo que queda de él
después del incidente de las twins towers).
La
madre –un papel compuesto con solidez por
Ellen Burstyn- es viuda y se pasa la vida
entre la televisión y las conversaciones
pasajeras con las vecinas, en la puerta del
edificio donde vive. Ya retirada y con un
hijo que sólo la busca cuando necesita
dinero, su horizonte pasa por aparecer en el
reality show de moda con su mejor vestido.
Un día llega la posibilidad de ir a la
televisión, pero los tiempos de la mujer no
son los mismos que los de la producción
televisiva y el vestido no le va del todo
bien.
El
hijo, por su parte, sin trabajo fijo ve una
veta en la venta de drogas en pequeña
escala, pero como también acostumbra a
consumir, pronto,
él, su amigo/socio y su novia se
comen la mercadería y sobreviene la crisis.
Como
en un contrapunto musical, Aranofsky
presenta el relato sobre los tres
protagonistas a un tiempo, escena a escena
para cada uno de los tres personajes, plano
a plano, la madre por un lado, el joven y su
socio/amigo, por otro,
y por otro lado la novia.
Réquiem
para un sueño no le da tregua a sus
personajes
y eso en el cine está mal visto a
veces. Réquiem para un sueño no presenta
salidas y eso también suele ser criticable.
Lo que es indiscutible es que el director no
se regodea con lo mal que la pasan sus
personajes
y utiliza genuinamente recursos que
la industria muchas y muchas veces usa de
pura demagogia.
Gustavo Camps
|