Título:
RED DE CORRUPCIÓN
Título original: EXIT
WOUNDS- USA 2001
Dirección: Andrzej Bartkowiak
Guión:
Ed Horowitz y Richard D’Ovidio, basado en la novela de John
Westermann.
Fotografía:
Glenn Mc Pherson
Diseño de producción: Paul Denman Austenberry
Montaje: Derek
G. Brechin
Vestuario:
Jennifer
Brian
Supervisores
de la música: Barry Henkerson, Jomo Henkerson
Intérpretes:
Steven Seagal, DMX, Isaiah Washington, Anthony Anderson, Michael Jai
White, Bill Duke, Jill Hennessy, Tom Arnold, Bruce Mc Gill, David Vadim,
Eva Mendes, Matthew G. Taylor.
Duración: 103 minutos.
A
los 50 años, Steven Seagal protagoniza una de las mejores películas de
su filmografía, gracias a un relato que coloca a este maestro de las
artes marciales en un contexto similar al de sus primeros títulos, como
“Nico”, “Alerta Máxima” y “Difícil de Matar”.Por suerte se
olvida del budismo y de la ecología, no reniega de la violencia y se
convierte nuevamente en un héroe renegado enfrentado al sistema.
En
medio de explosiones, elaboradas secuencias de acción ( con un gran
trabajo de montaje), apuntes de humor y destacadas persecuciones
automovilísticas, “Red de Corrupción” ofrece elementos
interesantes: coloca a los policías como villanos, el principal aliado
del protagonista es un genio de la informática, negro y multimillonario,
dispuesto a desenmascarar la corrupción policial para liberar a su
hermano de la cárcel, y por último, en un contexto donde nadie sabe
demasiado en quien confiar, el personaje interpretado por Seagal
consigue la información gracias a un periodista sensacionalista,
conductor de un popular programa televisivo.
Este
retorno al éxito de Steven Seagal se debe al olfato comercial de su
productor Joel Silver.Conocedor de los códigos de la acción, redefinió
al género y le devolvió su capacidad de asombro con “The
Matriz”.Anteriormente transformó en un héroe a Bruce Willis en
“Duro de Matar”, le dio la primera oportunidad cinematográfica a
Eddie Murphy en “48 Horas” y estableció el modelo de la pareja de
policías junto a Mel Gibson y Danny Glover en “Arma Mortal”.
Tras
haber presentado al público occidental a Jet li- una de las figuras del
cine de Hong Kong- primero como villano en “arma Mortal 4” y luego
como héroe en “Romeo debe Morir”, ahora se ocupó de rodear a
Steven Seagal de un elenco eficiente.El rapero DMX exhibe su carisma,
Michael Jai White ( Spawn) demuestra ser un válido antagonista en
cuanto a acción se refiere, mientras que Anthony Anderson ( Irene y yo...
y mi otro yo- Romeo debe Morir) y Tom Arnold aportan la impresciendible
cuota de humor.Responsables de una de las mejores secuencias del film,
justifican que uno se quede durante los créditos finales.Por su parte,
a falta de una heroína de acción, Jill Hennessy hace lucir muy bien a
la jefatura policial.
El
relato, con predominio de escenas de acción nocturnas, cuenta con una
estimulante banda de sonido destacando en hip- hop y el rap.
Bartkowiak
utiliza toda su experiencia como director de fotografía para dotar a la
película de un atractivo estilo visual.A su vez Seagal acepta el paso
del tiempo y las consecuencias y las consecuencias que éste trae sobre
su físico, hecho que queda ejemplificado en dos escenas: en la primera
dentro del marco de un vestuario no se anima a sacarse la remera y la
camisa mientras que en la otra presenta una enorme dificultad para
levantarse de un pupitre escolar.
“Red
de Corrupción” probablemente no atraiga nuevos fans para Seagal, pero
puede hacerle recuperar a varios de sus antiguos seguidores, admiradores
de la inteligencia de un hombre que supo inventarse a si mismo y
conseguir el éxito , a pesar de sus limitaciones.
LEONARDO
MARTINELLI
Red
de corrupción
En
la entrevista a Miguel Angel Solá que se publica en Canal OK el
protagonista de “El amor y el espanto” hace referencia a “las
pelis de los domingos de lluvia con pan y mortadela -todas americanas
del norte- que para eso se inventó la tele y su hijo el video”. Red
de corrupción es el ejemplo concreto.
En este policial hollywoodense Steven Sigal (Orin Boyd en el
filme) vuelve con su personaje de policía duro, irascible, irónico y
conocedor de las artes marciales, aunque un poco más torpe que otras
veces. Los malos, como suele suceder, son traficantes y policías
corruptos, y en la era de las tecnologías de la información además de
armas letales hay videocámaras diminutas y ocultas en los objetos más
disímiles para perseguirlos, pero la estructura general de la puesta no
varía y no va más allá de escenas violentas filmadas, en el mejor de
los casos, a la manera de coreografías (Jackie
Chan, hoy en día, es uno de los mejores exponentes del estilo).
Andrzej
Bartkowiak, el director de Red de corrupción,
ha querido romper el molde violento del género con escenas
pretendidamente graciosas, pero esto no funciona regularmente a lo largo
del filme. Este filme es un policial de acción y la comicidad es eficaz
cuando no traspasa los remates irónicos y
cínicos de las peleas y las balaceras, el resto sobra. Por lo
demás, el papel de la jefa del precinto donde Boyd recala castigado (J.
Hennessy, conocida por la serie de cable La ley y el orden)
verdaderamente esta desperdiciado y el gordito simpático TK (el
actor Anthony Anderson) se repite en su papel de antihéroe como en
Romeo debe morir, la opera prima de A. Bartkowiak, otro filme de acción no más eficaz que este.
Cabe señalar que También trabajaron en Romeo..., antes que en Red de
corrupción, el rapero DMX,
ganador de varios discos de platino y estrella de hip hop, e Isaiah
Washington, recientemente coprotagonista de True Crime, con Clint
Eastwood (como actor y director).
Seguramente,
cuando Red de corrupción llegue a la televisión las escenas sin pura
acción serán reemplazadas por la tanda publicitaria. La mortadela y el
pan se consiguen a buen precio en el hipermercado Coto.
GUSTAVO
CAMPS
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