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2001
La comedia de la inocencia
Comédie de la inocencia
2000
Color, 100´
Elenco: Isabelle Huppert, Jeanne Balbar,
Charles Berling, Nils Hugan, Edith Scob,
Denis, Podalydes, Laure de Clermont-Tonnerre
La
Comedia de la Inocencia de Raoul Ruiz es una
puesta del mejor cine moderno, es decir, del
cine que descree de la estructura narrativa
literaria –el caballito de batalla del
cine Hollywoodense- para organizar las imágenes
de sus producciones. Sin duda Raoul Ruoz se
siente cómodo transitando la senda trazada
por Resnais, Klügue, Margarite Duras,
Bresson, por citar libremente y a medida que
vienen a la memoria, una serie de autores
europeos (franceses y alemanes) que buscaron
dotar al cine con una sustancia propia.
La
comedia de la inocencia
“cuenta” la historia de una
familia en la que un niño, cierta vez
cuando se festeja su cumpleaños, niega
inocentemente a su madre: “¿Y tú mamá
donde estabas cuando yo nací?”. Luego el
pequeño también se negará a llamar mamá
a su mamá y optará por llamarla por su
nombre de pila; mientras aparece en escena
otra mujer que puede ser mamá.
El
camino fácil para hablar de esta puesta es
explicarla con el auxilio del discurso
psicoanalítico (tal vez con mayor propiedad,
el psiquiátrico)
y hablar de un niño que de a ratos
se cree otro; un niño con esquizofrenia.
Pero no es suficiente; los psicoanalistas
mienten demasiado (tanto como los críticos
de cine).
Esta
puesta de Raoul Ruiz merece ser explicitada
desde el cine mismo. Desde la utilización
del dispositivo cinematográfico ya no para
contar una historia sino para poner al
espectador frente a un relato cinematográfico
que clama independencia de la diégesis
literaria y quiere valer por la representación
de las imágenes.
Cierto
es que hay un niño que llama mamá a una
mujer, pero a veces a otra. También es
cierto que una mujer a veces lo recibe y
otras lo rechaza; y cierto es que con la
ayuda de una cámara y un video, otra mujer
a veces ve que rechazan a su hijo y otras
veces ve que lo aceptan. Pero esta anécdota no es lo más jugoso del filme; donde en rigor no hay
momentos trascendentes sino más bien todo
parece acontecer en la más tenue
trivialidad.
“Las
explicaciones no hacen más que reforzar el
misterio” le a dicho Ruiz al matutino
Pagina 12 de la Argentina, en un reportaje
antes del estreno de la puesta. Es así. Con
su levedad narrativa, este filme es uno de
los más potentes del año.
Gustavo
Camps
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