
Título:
Inocencia
Título original: Innocence
2000
Color, 92'
Origen: Australia, Bélgica
Dirección
y guión: Paul Cox
Montaje: Simon Whitington
Música: Paul Grabosky
Fotografía: Tony Clark
Diseño de producción: Tony Cronin
Sonido: James Currie, Crai Carter
Elenco:
Julia Blake, Charles Tingwell, Terry Norris, Robert Menzies, Marta
Dusseldorp, Kristine Van Pellicom, Kenny Aernouts, Chris Haywood, Norman
Kaye, Joey Kennedy, Liz Windsor
La
elección por contar una historia de amor que involucra a una pareja de
amantes de más de setenta años es un desafío que el director
australiano Paul Cox supera con holgura.
Andreas
Borg (Charles Tingwell), organista y profesor de música retirado,
descubre que su primer gran amor,
Claire (Julia Blake), vive en la misma ciudad que él, por lo que
en una carta le propone reencontrarse. Han pasado cincuenta años desde
aquel fogoso romance adolescente, así que, sin duda, tienen muchas
cosas para contarse. Andreas
enviudó y tiene una hija; Claire vive con su esposo John (Terry Norris)
desde hace cuarenta años y también
tiene un hijo. Pero algo ocurre. Como si toda una vida hubiera
sido sólo un “hasta mañana” el romance renace abonado por los
recuerdos de la juventud, pero también jaqueado por las consecuencias
que en el presente trae aparejada la temeraria decisión de revivir algo
tan lejano y a una edad en la que la pasión suele ser sólo un buen
recuerdo de tiempos pasados.
El
trabajo del experimentado director con los excelentes actores J. Blake, C. Tingwell y T. Norris (esposo de la Blake también
en la vida real), los movimientos de cámara, los trucos de sustitución
(la escena en la que el cuerpo de la mujer madura se refleja joven en el
espejo del baño), así como los flash backs, el montaje, la música y
las continuidades que se resuelven con maestría conforman una
estructura narrativa sólida al servicio de una historia sin cursilerías
pero romántica, verosímil y con gran humanidad.
En
su contra podría achacarse a Cox la decisión de alargar el desenlace
del romance y continuar la historia con instancias que van
más allá de la pareja que conforma la juvenil pareja de
ancianos; pero el filme de Cox se disfruta, por lo cual
pueden pasarse por alto unos pocos minutos de más.
Gustavo
Camps
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