Título: HARRY,
UN AMIGO QUE OS QUIERE
Título original:
El
segundo largometraje de Dominik Moll es un thriller envolvente, con un
guión elaborado desde una gran claridad conceptual, pero repleto de
sutilezas que exigen un espectador atento. En esta película, no se
produce el clásico enfrentamiento entre el bien y el mal ya que ambos
elementos terminan conviviendo y la frontera entre los mismos no es tan
fácil de distinguir.
La
angustia de la vida familiar y la claudicación de los ideales en nombre
de una
aparentemente satisfactoria existencia burguesa quedarán
evidenciados a partir de la aparición en la vida del matrimonio
protagonista de Harry, un notable Sergi Lopez , distinguido con un César
y reconocido como el Mejor Actor Europeo del año, quien logra una
excelente labor que se suma a la vista recientemente en “Una Relación
Particular”.
En
relación a Harry, todo es un misterio que empieza con el fortuito
encuentro en el baño con Michel, quien no logra recordarlo aún después
de las continuas y certeras referencias al pasado.Una presencia
fantasmal, un personaje mefistofélico, un seductor del que todos
desconfían pero al mismo tiempo anhelan su compañía, Harry encarna al
intruso que rompe con las convenciones, para despertar el deseo y
provocar la tragedia.
Es
una variante masculina de los personajes presentados por el cine
americano en propuestas como “Mujer Soltera Busca” o “ La Mano Que
Mece La Cuna”.Villano carismático, con reminiscencias hitchckonianas,
involucra a sus víctimas en una tensión claustrofóbica que recuerda a
los mejores momentos de Roman Polanski.
Establece
una clara relación homoerótica con Michel, algo que sus respectivas
mujeres no pueden impedir.Ambos comparten una furia reprimida, un duelo
psicológico que incrementa el suspenso de la trama.
La
ambigüedad que recorre el film se mantiene hasta el final, abierto para
diferentes interpretaciones, pero indudablemente perturbador, como una
pesadilla que uno todavía recuerda al despertar.
Resulta
estimulante que Moll le permita a sus personajes enfrentarse a la
esencia del mal sin condenas morales y hasta con cierto toque de
disfrute perverso que atraviesa el relato.Al concluir la película, lo
que queda claro es que con amigos como Harry, los enemigos son
completamente prescindibles.
LEONARDO
MARTINELLI
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