Título:
Enemigo al acecho
Título original: Enemy at the gates
Dirección, producción: Jean-Jacques Annaud
Guión: Alain Godard, Jean-Jacques Annaud,
sobre el libro “Enemy at the gates” de William Gates.
Fotografía:
Robert Fraisse (El amante, Siete años en el Tibet)
Montaje: Noelle Boisson, Humphrey Dixon
Vestuario: Janty Yates (Gladiador)
Música: James Horner
Elenco: Ed Harris, Joseph Fiennes, Jude
Law, Rachel Weisz, Bob Hoskins, entre otros
Distribución:
Paramount Universal Pictures.
UNA
BALA PUDO CAMBIAR LA HISTORIA
La
valentía de un soldado de los Urales es puesta a prueba, dada su puntería,
en la batalla de Leningrado, que duró 180 fatales días para el pueblo
ruso y los combatientes alemanes.
La
película se basa en la vida real de Vassili Zaitsev, un soldado que,
luego de sus proezas en esa famosa y decisiva batalla, fue convertido en
héroe nacional por la URSS. Las circunstancias lo llevan a enfrentarse
al mejor francotirador del Tercer Reich, el Mayor Konig, por lo que
entre los dos hombres se produce una guerra personal, brutal, y sin
tregua hasta el final, mientras alrededor de ambos ocurren largos y
tremendos combates. Como se trata de un film del género épico, que
cuenta por primera vez desde la óptica occidental qué ocurrió en
aquella instancia de la Segunda Guerra Mundial, la ferocidad de las
luchas, las muertes inútiles de tantos rusos, la impiadosa actitud del
entonces general Kruschev al mano de las tropas para salvar a Stalin-grado,
la ciudad que llevaba el nombre del líder soviético, son las escenas
circundantes. Allí el director Jean-Jacque Annaud se vale de panorámicas
de largo y medio plano para mostrarnos los campos de guerra plagados de
soldados mutilados, arrasados tanto por las balas y los bombardeos nazis
como por sus propios superiores que, ante el menor atisbo de retirada
por carecer hasta de rifles, los fusilaban antes de que llegaran a la línea
soviética. En medio de ese fuego cruzado, dos rusos se encuentran tratándose
de ocultar entre cientos de cadáveres que ocupan lo que fuera una
fuente de la ciudad. Son el oficial político soviético Danilov y el
soldado Zaitsev. Los dos hombres deberán superar esa situación límite,
prácticamente como únicos sobrevivientes del desembarco de los rusos
en el río Volga hacia la ciudad de Stalingrado, envuelta en llamas y
semiocupada por los nazis, surgiendo entre ellos una gran amistad.
Como
nunca antes se ve las penurias de los soldados soviéticos, para quienes
había armas cada dos de ellos. El segundo debía tomar el arma del que
moría y seguir peleando. Bajo esta consigna férrea, miles de rusos
mueren, luego de padecer terror y lluvias
de balas y bombardeos que van produciendo bajas multitudinarias entre
ellos. Allí no hay espacio para el llanto, solo para arrebatar el fusil
al que cae y seguir. Si se vuelve, están esperándolos las balas de los
superiores soviétivos.
Danilov
es quien enfrenta a Kruschev y le dice que solo una esperanza puede
devolverle a los rusos la fuerza para seguir combatiendo en esas
condiciones. Y encuentra en el soldado Zaitsev a la persona justa para
imprimir propaganda: los rusos tienen un héroe, tienen al mejor
francotirador, la ciudad será salvada por este joven de los Urales.
La
brutalidad de los nazis, a su vez, no solo se ve reflejada en las
batallas sino también en la actitud del Mayor Konig, a quien se le da
la misión de dar muerte a los francotiradores rusos y, en especial, a
Zaitsev: no tendrá escrúpulos a la hora de asesinar con tal de no ser
descubierto y llegar a Zaitsev. En medio de este horror, surge el amor
entre una muchacha soldado de la ciudad cercada y Zaitsev, pretendida al
mismo tiempo por Danilov. Cabe añadir que esta batalla dejó 800 mil
muertos y provocó la retirada de las fuerzas alemanas.
Bien
filmada, si bien el guión tiene algunos altibajos en su realización
cuando incursiona en la relación del soldado y la joven soldado Tania,
el suspenso se mantiene hasta el final, aunque éste sea previsible.
Este hecho, que de por sí atenta contra toda obra, no le quita méritos
a este film, con el que llega nuevamente a la pantalla Annaud luego de
“El amante”, “Siete años en el Tibet”, o “En el nombre de la
rosa” y “El oso”, entre otras películas galardonadas.
Elsa
Bragato
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