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The Sixth Day,
EE.UU.-
2000
Dirección: Roger
Spottiswoode. Con Arnold Schwarzenegger, Tony Goldwyn,
Robert Duvall.
1+1=0
Antes
de señalar que se trata de una historia de clones, es preciso decir que
la escencia de El sexto día está
bastante clonada de otra película protagonizada por Arnold
Schwarzenegger: El vengador del
futuro, de Paul Verhoeven. Y que el experimento ha tenido un
resultado desfavorable, como aquel que se recuerda sobre el comienzo del
film (después de recordar a la famosa ovejita Dolly) y que precede al
comienzo de la historia, “en un futuro no muy lejano” en el que los
autos se manejan solos, el tabaco está prohibido y la empresa RePet, si
se muere tu perrito, te hace uno igual por dentro y por fuera en menos
de dos horas.
Pero
aquí los perritos importan poco, ya que lo que se discute es nada menos
que la clonación humana, cuya aplicación ilegal afecta al pobre
Arnold, quien antes de encontrarse con su nuevo otro yo era un piloto aéreo
y feliz padre de familia de vida tranquila; una especie de Harrison Ford
con mucho gimnasio encima. Y dado que esa discusión es en la película
bastante mediocre, casi primitiva, sin vuelo alguno, lo que queda es un
thriller pelado que pocas veces consigue generar suspenso. Resulta
asimismo muy desilusionante el desarrollo y la resolucón del conflicto
entre ambos Arnolds, lo que a priori se perfilaba como lo más
interesante que El sexto día
podía llegar a ofrecer. Otro motivo de queja es lo desaprovechado que
está el reparto, desde el mismo gigante austríaco (cuya efectiva
faceta de “tosco tierno” no se explota en absoluto desde un guión
que, parece, olvidó incluir al menos un poquito de humor) hasta Robert
Duvall, que encarna un desteñido científico que está a cargo de las
clonaciones humanas (esperemos que el inmenso Robert esté juntando
plata para seguir haciendo películas como El apóstol).
Es
a esta altura un lugar común decir que a Hollywood se le han acabado
las ideas. El sexto día va
un poco más allá: se trata de una nueva demostración de que, además,
Hollywood está perdiendo la capacidad
de
reciclar viejos modelos que alguna vez le dieron buenos resultados.
Ezequiel
Luka
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