Título
Original: Book of Shadows: Blair Witch 2
USA 2000- color- 90 minutos
DIRECCIÓN. Joe Berlinger
Guión: Dick Beebe y Joe Berlinger
FOTOGRAFÍA: Nancy Schreiber
MONTAJE: Sarah
Flack
MUSICA: Carter Burwell
PRODUCTORES EJECUTIVOS: Daniel Myrick y Eduardo Sánchez
ELENCO: Kim Director, Stephen Turner, Jefrey Donovan, Tristen
Styler, Erica Leehrsen.
En
1999, tras el éxito de “El Proyecto Blair
Witch”, los espectadores podían discutir si realmente existía la
bruja en cuestión o si todo formaba parte de un juego ficcional; las
opiniones también estaban divididas en cuanto a la calidad de esta
propuesta que más allá de su original campaña de marketing jugaba con
los miedos primitivos del hombre, desde los básicos temores a la
oscuridad y a lo desconocido, pasando por las pesadillas ocasionadas por
leyendas urbanas y macabros cuentos infantiles.
En lo
que no había dudas, tanto para los responsables de la Industria como
para aquellos que se acercaron timidamente a este fenómeno cultural que
trascendió lo cinematográfico, era el imperativo comercial que llevaba
el éxito: la inevitable realización de una secuela.
“El
Libro de las Sombras” carga con el peso de esa imposición, parece
realizada más por obligación que por convicción. Myrick y Sánchez,
los directores de la primera se reservaron el papel de productores
ejecutivos y se mantuvieron a una sugestiva distancia de esta película
dirigida por Joe Berlinger, hombre surgido del cine documental. Aquí
Berlinger se aparta de su predecesora desde lo estético: el manejo del
color, predominio del formato fílmico tradicional, una búsqueda de
elementos en el guión que lo acerquen al policial, al thriller psicológico
y a un erotismo del que carecía la primera parte. En esta historia de
cinco jóvenes que vivirán una noche salvaje en los bosques donde
transcurría el film original el director procura homenajear a películas
como “Masacre en Texas” (Tobe Hooper) o “Evil Dead” ( Sam Raimi),
en búsqueda de un toque más clásico en su relato, pero la falta de
rigor narrativo, diálogos elementales y actores atractivos pero
desprotegidos, colocan a esta secuela más cerca de películas
adolescentes al estilo “Leyenda Urbana” que a los clásicos del género.
El
film no logra darle un espacio a sus protagonistas para que se
desarrollen. Inclusive, en gran parte de la historia los jóvenes
dialogan frente al monitor de la computadora para descubrir la
verdad de lo que pasó la noche en cuestión. “El Libro de las Sombras”
no aporta ningún elemento para aclarar los hechos que ocurrían en la
primera. Tampoco exhibe un buen manejo del suspenso o de la tensión
narrativa, ni permite desarrollar a sus protagonistas personajes que
puedan resultar queribles para el público o al menos dignos de interés
como para preocuparse por su destino.
Después
de ver esta película, se puede pensar que la bruja de Blair realmente
existe. Hasta podría llegarse a afirmar que lanzó su maldición sobre
el director, guionistas, actores, productores y demás responsables de
la secuela. Aunque el hombre es el único animal que tropieza dos veces
con la misma piedra, el mal desempeño del film en USA prueba que el fenómeno
se está quedando sin aliento y permite conjeturar que la tercera parte
de esta “trilogía” puede llegar a tener el ingrato destino del
lanzamiento directo a video.
Para
un film que juega permanentemente con lo autorreferencial, lo mejor
transcurre en los primeros minutos, cuando presentadores de la TV
americana como Jay Leno y Conan O´Brien
y el crítico Roger Ebert analizan el éxito de la propuesta
original. Lo que viene a continuación, lamentablemente, nunca llega al
mismo nivel.
En
algún lado, la bruja disfruta de su venganza con una sonrisa.
LEONARDO
MARTINELLI
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