Título:
Alexander y Natalia, Un Romance sublime
Dirección:
Marleen Gorris
Guión: Peter Berry (basado en textos
de Vladimir Nabokov)
Fotografía: Bernard Lutic
Producción: Tony Burrough
Editor: Michael Reichwein
Vestuario: Jany Temime
Música: Alexandre Desplat (orquesta
Sinfónica de Londres).
Elenco:
John turturro, Emily Watson, Geraldine
James, Stuart Wilson, Christopher Thompson,
Peter Blythe, entre otros.
Producción:
Renaissance Films y Clear Blue Sky
Productions.
Distribución: Eurocine S.A
EL
AMOR MAS ALLA DEL AMOR
Ubicado
en la zona del lago Como en Italia, en 1929,
este film nos muestra con clasicismo y
refinamiento de imágenes la historia de un
gran amor entre una joven de alta sociedad y
un genio del ajedrez, de penosa infancia. El
Gran Maestro Ruso Alexander Luzhin llega a
ese lugar para enfrentar al Gran Maestro
Italiano. La madre de Natalia, que llega
poco después que su hija al hermoso hotel,
trata de arreglarle un compromiso con el
Conde Jean de Stassard, un jugador amateur
de ajedrez que se encuentra allí para ver
la gran final. Pero entre Alexander y
Natalia surge una pasión irrefrenable, por
lo que su madre decide ponerle fin llamando
a su padre. Sin embargo, éste no encuentra
manera de que su hija no ame a ese hombre
que, si bien es un genio, su aspecto y sus
modales distan mucho de ser el que ellos
hubiesen preferido para Natalia.
Alexander
no tiene ropa, es acuciado por recuerdos de
su infancia nada placenteros: la muerte de
su madre, su inicio en el ajedrez por su tía
que era la amante de su padre, el recuerdo
de Valentinov, el poderoso tutor con el que
padre lo dejará para que lo transforme en
un grande del ajedrez. Tanto su aspecto como
su pensamiento están destruidos. Pero el
amor de Natalia, que se escapa en cuanto sus
padres no la ven hasta su cuarto, le permite
ir superando etapas difíciles del juego que
es, en esencia, su vida. Alexander solo
concibe la vida como un gran tablero de
ajedrez. La joven y Alexander deciden
casarse en cuanto termine el certamen, y sus
padres, que ven que nada pueden hacer contra
esa pasión, aceptan este compromiso
suponiendo que Natalia ya está embarazada.
Valentinov persigue a su ex pupilo, al que
abandonó en una ciudad rusa, hasta ese
lugar de Italia y solo busca destruirlo. Es
un fracasado en ajedrez y se ha valido de
sus alumnos para obtener dinero y fama, a
las que no llegó por sus cualidades
intelectuales. Este resentimiento contra la
vida lo lleva a pergeñar mil y un obstáculos
contra Alexander, cuya mente raya en lo
enfermizo y obsesivo respecto del ajedrez.
Solo Natalia logra sacar a Alexander de las
profundas y repetidas depresiones en las que
va cayendo ante la presencia de Valentinov.
Pero ocurrirá un hecho que trastocará la
vida de todos para siempre: Valentinov no
dejará nada por hacer aunque esto le pueda
costar la vida a Alexander, sobre todo
porque éste está dispuesto a casarse con
Natalia junto a quien logra lo que nunca
tuvo: paz interior. Valentinov no quiere que
Alexander gane el certamen. Trata de obtener
el favor del gran maestro italiano, pero éste
descubre rápidamente que Valentinov es una
mala persona. El dolor golpea a los
personajes de una manera extrema. Será
Natalia quien, con la ayuda de quien la
pretendía, el Conde Stassard, descubra los
papeles de Alexander donde ha ido anotando
las jugadas y le dé jaque mate al gran
maestro italiano.
La
realizadora Marleen Gorris vuelve a hacer
gala de su exquisito sentido de la imagen y
la narración, con la ayuda extra de lugares
paradisíacos. El film recurre a flash backs
de la infancia de Alexander filmados en San
Petersburgo, y algunas locaciones en
Budapest. El hotel italiano es Villa Erba,
ubicada en Cemobbio, hogar del director
italiano Luchino Visconti durante su
infancia. También se filmó en Bergamo
durante tres días. Las actuaciones de John
Turturro y Emily Watson son excelentes,
plenas, emotivas en el gesto y la palabra.
La propuesta es muy interesante y la filmación
transcurre en lugares paradisíacos muy bien
llevados a la pantalla. La máxima explosión
se encuentra en el “increscendo”
propuesto por Morris entre escenas de amor
de Alexander y Natalia y partidas de ajedrez.
Luego el film decae un tanto por la
agresividad de personajes como Valentinov
que hacen poco creíble ese tipo de maldad y
ese tipo de liderazgo sobre otra persona.
Claro está, Alexander es extremadamente frágil
y sensible por lo que allí ambos personajes
encuentran el justo “ensamble”. No
obstante, la tragedia que se abate sobre
Natalia y Alexander es de tal magnitud que
pareciera sobrepasar lo que el espectador
podía esperar de esta bella narración
cinematográfica. Buena.
Elsa
Bragato
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