Nuestro amor es una comedia
romántica, antidivorcista, que opera sobre las intimidades cotidianas
de una pareja que luego de estar juntos durante 15 años, aprovecha las
vacaciones de los hijos preadolescentes para practicar una separación,
a manera de prueba.
Realizada
para lucimiento de las estrellas Michelle Pfeiffer y Bruce Willis, con
buen ritmo y música para largar algunas lagrimas o mimarse en las
butacas especiales para dos que hay en los multicines, por momentos el filme
se sostiene gracias a ese ritmo, incluso a pesar de que las
situaciones entre los personajes y los conflictos que el guión les
asigna parecen sacados de un manual para parejas.
En
algunas escenas hasta parece que los propios actores toman las consignas
del guión a la chacota (por ejemplo, la sobreactuación de
Bruce Willis cuando se encuentra con sus hijos en el campamento
de vacaciones. O los sonoros llantos de la Pfeiffer en una de las
escenas del final). “Si esto es lo que, según dicen, los emociona
pues vamos a hacerlo con todo” parece que pensaran al actuar de esa
manera.
Una
de las escenas más cómicas es la conversación de alcoba que Pfeiffer
y Willis mantienen bajo el manto protector de sus respectivas parejas de
padres.
La
película, lejos de cuestionar si es posible una conviviencia digna
después de 15 años de compartir las buenas y las malas, simplemente da
por sentado que si se puede.
Esa
previsibilidad del final feliz también atenta contra el filme.
Gustavo Camps
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