Parafraseando
al escritor Jorge Luis Borges
libremente, podríamos decir que de las últimas películas de Brian De
Palma: Misión Imposible fue insufrible, Ojos de serpiente no fue un
bodrio, Carlito´s way se ve en televisión, y Misión a Marte
justifica, por no decir reclama, el incendio del cine en que la den.
¿Cómo
puede haber cambiado tanto un director? Tal vez el interrogante preciso
sea: ¿Por cuánto?
Hollywood
todo lo puede.
La
historia transcurre en el año 2020 y narra las desventuras de dos
misiones a Marte, una que es atrapada por una especie de ciclón
marciano y otra que va a rescatarla.
Misión
a Marte es un cúmulo de clichés que va desde la archiconocida escena
de ET en la que el extraterrestre estrecha la mano del terrícola hasta
la exasperante musiquita de Ennio Morricone
tratando de robar alguna lágrima o signo de emoción en escenas
que ya hemos visto en Apollo 13, Encuentros cercanos del tercer tipo y
hasta en 2001 Odisea del
Espacio (salvando la distancia en siglos luz, claro).
Desde
ya, está la secuencia en la que se plantea que las condiciones para la
misión de rescate no están dadas y hay que tomar una decisión. El
problema es que si la decisión es negativa se acaba la película. Hasta
el espectador más despistado lo sabe pero igual se gastan minutos y
minutos con ese planteo.
Y
por supuesto, también está la bajada de línea
sostenida por filosofías baratas que permiten decir a un
personaje: “el universo no es caos es conexión” (no se asuste que
¡ommm! no dicen; pero mejor es no dar ideas); o esa otra escena de
ronda con astronautas y marciano tomados de la mano.
Según
De Palma “hemos tratado de que esta película sea real en lo que a la
NASA concierne, todos los vehículos espaciales en la película
son vehículos que están en el tablero de dibujo o son aquellos
cuyos diseños han sido aprobados por la NASA”. El argumento – en
todo caso – sirve para que el director consiga un conchavo en la
administración espacial de EEUU, porque en lo que respecta al cine o al
filme tal realismo no agrega en lo más mínimo.
Gustavo
Camps
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