La película sobre
Brandon Teena-Teena Brandon, un joven atrapado en cuerpo de una mujer, una
lesbiana en lenguaje llano, es un buen exponente del cine independiente
norteamericano incluso a pesar de varias escenas algo efectistas, algunos
diálogos superficiales y el
desenlace focalizado en la parte más sórdida de la historia (el
asesinato de Brandon, su novia y otros allegados a la pareja), más allá
de que se trata de un docudrama, es decir, una puesta sobre un hecho que
realmente aconteció.
Si los premios de
la Academia no fueran puro
cálculo comercial y político Hilary Swan (Brandon) y Chloë Sevigny
(Lana) - que están candidateadas a mejor actriz y mejor actriz de
reparto, respectivamente -
deberían ser galardonadas.
Es contundente la
crudeza con que la directora Kimberly Peirce construyó a los pobladores
de Falls City (un pueblo perdido al sudoeste de Nebraska) que
protagonizaron esta historia. Una joven madre soltera, una adolescente
que canta en los Karaoké y su madre, dos ex convictos; todos seres
grises, marginados en un pueblito marginado, olvidados por la mano de
dios (diría mi abuela).
La fuerza y la afirmación de la vida que calza Brandon encandila a estos
seres mediocres; por eso cuando caen en la cuenta de que Brandon no es
lo que aparenta ser (como cualquier mortal , bah) la reacción es
brutal, como el mundo que conocen. El
los ha engañado y desilucionado como tantas cosas en la vida.
Cuando Lana le
pregunta Brandon si ella podría triunfar en los Karaoke, el diálogo
resulta inverosímil por lo superficial, también choca esa muy
iluminada escena de ternura que protagonizan en un galpón, pero cuando
John (Peter Sarsgaard) retira el vaso de cerveza que Tom le ofrece a la
hijita de Kate, no para evitar que tome alcohol sino para que tome de su
botella, esa escena es impecable: pinta de cuerpo completo a estos
personajes.
Otro acierto es la
construcción de Brandon-Teena. No está idealizada su ambigüedad
sexual, el joven ha cometido algunos delitos y se pone en evidencia la
cuestión de su sexualidad
cuando es detenido por falsificar un cheque.
Peirce,
inspirada en la vida y muerte de Brandon Teena, co-escribió el guión
del filme para su tesis de graduación. Como cortometraje, fue
seleccionado por la Facultad Columbia para el Premio Princess
Grace y en 1995 recibió la Donación Astrea
Production.
Gustavo
Camps
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