La
Novia Polaca, ópera prima del director argelino radicado en Holanda
Karim Traïdia, es
un filme sobre el principio de una relación amorosa, de una nueva vida
en una tierra que es ajena, de la pasión y de la redención.
Anna
(la extraordinaria Monic Hendrickx) es una mujer polaca que es llevada a Holanda
mediante engañosas promesas de trabajo y termina atrapada por una red
de prostitución que saca partido de las miserias de las inmigrantes.
Logra escapar, y en su huida - salvaje, desesperada, dolorosa- se
encuentra con Henk, un granjero simple y hosco que profesa un profundo
amor a su tierra.
A
partir de este punto todo será construcción y aprendizaje: Anna no
conoce el idioma, Henk desconoce la pasión amorosa.
Juntos
iniciarán un camino lento y sutil, plagado de pequeños gestos, de
frases incompletas, de miradas rotundas: Anna y Henk no necesitan
hablarse, la comprensión va más allá de lo que pueden expresar las
palabras.
Saben
que está ahí, arrojados en esa tierra que los atrapa y los cobija como
a dos niños, para salvarla y para salvarse.
Presienten
silenciosamente que harán cualquier cosa para defender sus
sentimientos, incluso si tras la defensa se esconde la tragedia.
Si
algo viene a demostrar Traïdia con esta película, es que no se
necesitan guiones pretenciosos y grandilocuentes a la hora de filmar la
suya es una historia simple, y su profundidad radica precisamente en la
simpleza con que logra construir un universo propio, en el que invita a
entrar al espectador sin apelar a golpes bajos o a planos innecesarios:
el suyo es un cine de emociones.
La
Novia Polaca brinda uno de
esos momentos que reconcilian con el cine, nada menos.
Marcela
Barriopedro
EL
AMOR ES MAS FUERTE
Con
las palabras justas – en rigor, casi sin diálogos - y con un estilo
narrativo directo y contundente La novia polaca es una obra que, además,
afirma valores como el amor y la ética por sobre la indiferencia y lo
meramente utilitario. Lo interesante es que se aparta de planteos
mojigatos o idealistas y ofrece un contexto absolutamente realista para
la acción.
La
Novia polaca es una historia de amor pero está lejos de ser una melosa
comedia romántica, más bien es un drama psicológico que muestra el
recorrido de una relación que se inicia, la construcción del romance.
El
trabajo de Karim Traïdia es minimalista. La cámara capta miradas
fugaces, movimientos sutiles, climas. La manera en que Anna (M.
Hendrickx) y Henk (J. Spijkers) se conocen es violenta. Ella – polaca
de nacionalidad - escapa de una banda de tratantes de blancas que la
llevó a Holanda con engaños. Henk es un campesino solitario y
taciturno que la cobija en el peor de los momentos.
Luego
del primer encuentro, absolutamente forzado por las circunstancias,
viene el reconocimiento del otro, la toma de posición, el reconocer
semejanzas y diferencias. Luego saldar el pasado y seguir adelante.
La
novia polaca fue filmada como parte de Route 2000, cuatro filmes
realizados por jóvenes sobre el tema del fin del milenio.
Karim
Traïdia nació en Argelia pero vivió en Holanda desde la juventud.
Esta es su opera prima pero desde sus primeros cortos y documentales
trae a colación el problema de los inmigrantes y los extranjeros en
tierras ajenas.
Gustavo
Camps
EL
ARTE DE AMAR
"La
Novia Polaca" es uno de esos filmes difíciles de olvidar.
No solamente por lo relatado,
rara y exquisita historia de amor, sino también los distintos
abordajes que utiliza la directora para reflejar las variadas y
diferentes formas de amor.
Un
filme no exento de violencia, situación que se pone en juego
siempre en el amor.
Comienza
cuando Henk, un rudo y ermitaño campesino holandés, encuentra a una
mujer muy golpeada cerca de su casa.
La
joven resulta ser una inmigrante ilegal polaca
engañada por dos holandeses que la obligaron a prostituirse.
Ella
no habla holandés y él de polaco, nada.
El otro diálogo, el corporal, el de los sentidos, el de las
miradas, el de las manos y la necesidad de afecto hacen el resto.
Ella
tratará de aprender holandés, el le enseñará su amor por la tierra,
elemento que la directora maravillosamente hace jugar como si fuera otro
personaje. Los hechos se suceden, casi como inevitables. Un Film poético,
desde las imágenes, hasta el relato.
Un
consejo: ¡No se pierda este romance!
Lic.
Héctor Hochman
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