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L’ humanite
1999
Color, 148 ´
Francia
Dirección y guión: Bruno Dumont
Montaje: Guy Lecorne
Música: Richard Cuvillier
Fotografía: Yves Cape
Vestuario: Natalie Raoul
Escenografía: Marc-Philippe Guerig
Sonido: Pierre Mertens
Elenco: Emmanuel Schotté, Séverine Caneele, Philippe Tullier,
Chrislain Chesquiere, Ginette Allegre
Lo
interesante de este filme radica en que provoca al espectador,
alejándolo de los lugares conocidos de la narración clásica.
También resulta llamativo el armado de los escenarios con una
precisión que asemeja la organización de una pintura.
Muy
fácil para Dumont hubiera sido armar un típico
thriller en el cual un policía
busca al asesino violador de una jovencita. Pero el
director apuesta al cine moderno antes que al clásico, al cine
que prefiere la descripción de una manera de ser a la acción, es
decir, al cine que nos pone frente a un personaje antes que a una
historia.
Para
los argentinos el filme tiene un valor agregado que consiste en
mostrarnos un modelo de policía desconocido para nosotros.
Pharaon De Winter – rigurosamente protagonizado por Emmanuel
Schotté, un actor no profesional -
tiene poco (y nada) que ver con el típico represor vernáculo
que nosotros conocemos (un ejercicio interesante es compararlo con
el agente que Cacho Castaña personifica en la película argentina
Felicidades, estrenada recientemente). De Winter es un hombre
emotivo al que el contacto diario con la violencia lo lleva a
reflexionar y comprender que el mal no es una cuestión
individual; y que es capaz de emocionarse frente a un pintura que
le recuerda su infancia.
Bruno
Dumont apunta a despegar el paso del tiempo de una acción
determinada, trascendente. Hay escenas que sólo tienen el
objetivo de registrar el paso del tiempo sin “contar” algo (cuando
se levanta antes de ir a trabajar y se prepara el desayuno, por
ejemplo).
Comparado
con Misión imposible, 60 segundos o
La tormenta perfecta el filme
de Dumont es denso, inquietante, exasperante por la falta de acción.
¿Pero, sinceramente, que sentido tiene comparar la crónica de la
página tres de un diario que tenemos que terminar de leer en el
subte antes de llegar al trabajo, con un poema que trata de
conmover nuestro interior, de impresionarnos y de tentarnos a
encontrarle algún sentido a nuestra vida?
Gustavo
Camps
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