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Joan of Arc
1999,
Color,
158´
Francia
Dirección: Luc Besson
Guión: Andrew Birkin, Luc Besson
Montaje: Sylvie Landra
Música: Eric Serra
Fotografía: Thierry Arbogast, AFC
Vestuario: Catherine
Leterrier
Elenco: Milla Jovovich, John Malcovich, Faye Dunaway, Dustin
Hoffman, Pascal Greggory, Vincent Cassel
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Podríamos
decir que la película de Luc Besson es un buen filme de época que pone
su acento en lo épico, un buen filme de aventuras.
Pero
Juana de Arco es un personaje que despertó el interés de muchos
directores de cine buenos y reconocidos (Dreyer,
Bresson), porque se trata de una mujer que desencajó en su época, se
adelantó al mundo que le toco vivir.
Juana
de Arco es un personaje con historia.
Hacer
un filme que sólo tome en cuenta la anécdota aventurera indica
ignorancia u oportunismo y convengamos en que Beson no es un dilettante
que salió con su camarita digital y encontró interesante el guión
sobre una loquita a la que en la edad media se le dio por salir a los
gritos, espada en mano, y
desafiar a unos ingleses
que se le habían cruzado.
Con
este contexto (justamente contexto es lo que Beson le roba a su Juana)
el primer párrafo de esta nota pierde su significado. No es suficiente
con dominar la técnica y respetar la cronología histórica para hacer
una buena película sobre Juana de Arco.
Juana
de Arco, de Luc Beson, no es un buen filme, más bien se trata de una
puesta superficial, banal, que se aprovecha de un nombre con presencia
en el cine, para lograr una buena
taquilla.
Un
personaje fácil de digerir, vaciado de contenido, actores con renombre
(Malcovich, Dunaway, Dustin Hoffman),
una modelo de protagonista (M. Jovovich), mucha acción. Sólo un novato
del marketing desaprovecharía esta oportunidad. Pero el cine como
expresión artística no cuenta como variable en esta elucubración.
La
puesta de Besson también es reaccionaria pues presenta a Juana de Arco
como una irresponsable que sólo contó con la fuerza de su voz para
imponerse (nada menos que a un pueblo, a un ejercito, a una cultura
dominante).
Recuerdo
a otro personaje - en este caso fuera del cine - a quien un
artista le hizo tan poca justicia: Eva Perón, la esposa del ex
presidente argentino Juan Perón. Fue en la opera Evita; pero se trataba
de un director extranjero, que tal vez se preocupó más por el espectáculo
que por conocer la historia de esta mujer.
Lo
curioso con Juan de Arco es que Besson es francés - apegados a su
nacionalidad, si los hay -
y Juana un personaje popular como pocos entre los galos.
También es curioso que los diálogos del filme se presenten en
inglés. ¿Será otro consejo de marketing?.
Gustavo
Camps
MÁS
SOBRE JUANA
Juana
de Arco es el retrato de una mujer y su valor.
Fue
ella la que puso tras su espalda el destino de una nación, la que
impulsó la fuerza adormecida de sus hombres para defender un territorio
y a su gente de la usurpación
y la barbarie de la guerra.
Pero
también es la que fue traicionada y a la que sometieron a todo tipo de
torturas para renunciar a su fe. Evidentemente,
ella irradió (más allá de los
estandartes nacionales que representaba) una incomodidad tal a los poderosos, que
atentaba contra su propia posibilidad de existencia.

Juana de
Arco, al ataque
Por
el sólo hecho de mantener vivo el espíritu y la convicción de una
personalidad monumental y
extraordinaria de la historia de la humanidad ;
valdría la pena recomendar este filme.
El
pequeño inconveniente es que conservo
en mis recuerdos la visión de una perspectiva que supera y en mucho a
la opción escogida por Besson.
Se
trata de la producción
de Robert
Bresson: “Proceso a Juana de Arco” (1961), que por
supuesto recomiendo para que se comparen estilos y objetivos.
Cuarenta
años después, la mítica y ascética heroína es ubicada en una
superproducción que muestra un despliegue
deslumbrante de recursos técnicos y artísticos .
Debo
reconocer que Besson no dejó de mencionar todos los temas esenciales de
la historia , pero en su puesta prevalecen las escenas de acción y la
exacerbación del patriotismo, es una apuesta fuerte hacia el espectáculo
por sobre el recogimiento
íntimo de la pasión.
Además
es una pena que decidieran estrenar en la Argentina una copia
hablada en inglés y no la versión francesa.
Armando
D´Angelo
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