Hagan
sus Apuestas
Kitano
es sinónimo de riesgo: siempre al límite del exceso estilístico, de
la saturación del color, de las criaturas increíbles. Si algo viene a
confirmar su último filme, El Verano de Kikujiro, es que nos hallamos
frente a un director que no teme lanzarse al vacío, sabiendo los
peligros que esto implica.
Después
de Flores de fuego Kitano vuelve al ruedo con esta obra insólitamente
personal: lejos de la yakuza y de su violencia descontrolada, cruda y
salvaje, la historia de El Verano de Kikujiro se ubica en los antípodas:
Masao, un niño que vive con su abuela desea emprender un viaje hacia la
costa para encontrarse con su madre a la que no ve desde que era un bebé;
por circunstancias azarosas su compañero de travesía será Kikujiro,
un hombre cínico, perverso, apostador y cruel quien a la vez posee la
ingenuidad y la capacidad de juego de un niño. En el camino Masao
crecerá y Kikujiro se encontrará con aquel que nunca fue, tan simple
como eso.
Para
contar una historia muy pequeña Kitano echa mano a los más variados
recursos: articula el relato como un álbum fotográfico, inserta sueños
y fantasías infantiles demoledoras, descubre personajes salidos de un
comic y juega con un humor cercano tanto al cine mudo como al absurdo más
radical.
Siempre
al filo de la navaja, forzando los límites pero nunca traspasándolos.
Kitano
crea, con El Verano de Kikujiro, un nuevo concepto de cine de riesgo:
aquel en el que no hacen falta frases sentenciosas ni desmedidas
pretensiones intelectuales, uno cuya apuesta al cambio y a la
profundidad del sentimiento caen por su propio peso.
Kitano
es un director que no teme decepcionar a su público, los espectadores
aceptamos ese guiño, agradecidos.
Marcela
Barriopedro
“LA
CADENA INVISIBLE”
Film:
“El Verano de Kikujiro”
Rompiendo
con todo lo establecido hasta el momento, el director japonés mimado
por todo el mundo construye una verdadera obra de arte. Realizando en
principio un verdadero homenaje a los directores del cine mudo y a los
humoristas clásicos.
Se
trata de una historia ya contada infinidad de veces, desde distintos lugares. Para nombrar algunos ejemplos
digamos: "El Pibe" de Chaplin, o las mas recientes,
"Kolya" o "El Rey de las Mascaras".
Kitano
toma estos textos y les produce un giro inesperado, casi de 180
grados.
Sería
algo así como el anti-Kolya.
La
situación de un niño que va en busca de su madre, quien vive en otra
ciudad, y la relación con
un adulto que se ofrece a llevarlo.
El
ingreso inmediato al mundo corrupto, hipócrita, y violento de los
adultos, a la vez que para amenizar, otros personajes,
adultos con alma de niños, lo ponen al chico a resguardo sobre
una base de fantasías.

Un
camino de reencuentro para Kikujiro (T. Kitano y Masao)
Son
estas situaciones que van produciendo una amistad entre los dos
personajes principales, las que los modificará y
seguramente perdurarán en el tiempo. Un film diferente dentro de
la filmografía de Kitano, como para demostrar que puede contar muchas
historias como director y presentar otros registros como actor.
Lic.
Héctor Hochman
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