La
palabra clave para definir esta película es tautología. Dice el Pequeño
Larousse Ilustrado: “Tautología. f. (del gr. Tauto,
el mismo, y logos, discurso)
Ret. Repetición inútil de un mismo pensamiento en distintos términos.
(sinón. Pleonasmo).
Remarco
lo de inútil. Una
escena efectista lo ejemplifica sobradamente: miles de novias listas
para el altar corren al galán hasta una iglesia (lo que muestra la
foto). Ya lo dice el informativo título informativo: se trata del
soltero más codiciado.
Paso
a detallar lo que nos ofrece Gray Sinyor.
Una
comedia romántica sin matices (no hay oposiciones de situación
realmente cómicas) con un guión poco inspirado, sin chispa de
creatividad y un gag - el de las ex novias que rechazan al soltero (la
Carey, Brooke Shields, Katherine Towne, Jennifer Esposito) - que se
repite hasta el aburrimiento. Luego, como por arte de magia, el final
feliz.
El
personaje es Jimmy (Chris O´Donnell), un joven poco comprometido con el
matrimonio (para proponérselo a su novia actual afirma “vos
ganaste” en vez de preguntarle “¿quieres ser mi esposa?”; de más
está decir que esta lo bota). El asunto: su abuelo le deja una herencia de 100 millones de dólares con una sola condición: que se case
antes de cumplir treinta años, para lo cual le queda muy poco tiempo.
Ni la ayuda de sus amigos impide que las ex
le vayan dando el no una por una, por más que (tal
vez sea más correcto decir “en razón de que”) Jimmy les plantea la
cuestión como un buen negocio.
El
tema del soltero empedernido aporta tela para el género comedia, pero
claro, la tela es sólo la materia prima, el vestido es otra cosa.
Gustavo
Camps
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