El
regreso del idiota es un filme que se sostiene durante los 100 minutos
de su duración.
Sus
condimentos son: una dirección sólida, una cámara inquieta que se
empecina en narrar con las imágenes, un protagónico eficaz sólo
posible con gran trabajo actoral y de dirección, alegorías ajustadas
que adornan la narración. Por ejemplo, la escena donde el idiota sueña
con una habitación que tiene el piso como un río y la cámara lo toma en picado desde el techo.
La
historia se focaliza en un joven que acaba de salir de un asilo y sabe
poco de las convenciones del mundo exterior, sobre todo sabe poco de las
hipocresías y los engaños que pueblan la vida diaria de la urbe. Sobre
este desequilibrio transita la historia del director Sasa Gedeon
que se inspira en el personaje principal de El idiota, de Fedor
Dostoievski.
Gustavo Camps
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