
Dr.
Wigard en la piel de Russel Crowe. El dolor de cabeza de las tabacaleras
El
contundente docudrama de Michael Mann muestra
por un lado los tires y aflojes entre los ejecutivos y periodistas de la CBS
para negociar el envío del material al aire, y por otro las presiones a las que
se ve sometido Jeffrey Wigand, cuando su existencia se hace pública, debido al
juicio y a su inminente aparición en el noticiero de mayor audiencia de los
EEUU.
Mann
se vale de la cámara en mano, los primerísimos primeros planos y los planos
detalle de los actores para narrar su historia. Esta manera de filmar construye
eficazmente el clima agobiante al que se ven sometidos Wigard, totalmente
desacostumbrado a su nueva situación de testigo estrella, y el productor Lowell
Bergmann (Al Pacino) pues si el material no se hace público, su fuente - Wigard
- quedará inútilmente expuesta y
su reputación de periodista terminará destruida, pues ninguna fuente en el
futuro volverá a confiar en él.
Recordamos
dos escenas que demuestran la eficacia de Mann al filmar de esta manera.
Bergmann se acaba de enterar de que el material finalmente no saldrá al aire,
está sólo sentado en un ambiente pequeño, la cámara de Mann lo capta de
espaldas, toma un primer plano de su nuca ligeramente hacia delante, abatido. En
otro momento Wigand se entera de lo mismo, un plano medio lo muestra frente a
una ventana, mira a la inmensidad, se superponen imágenes de sus hijas jugando.
Hay
textos que demuestran que el guionista se empapó del hábitat periodístico para escribir los diálogos ( la referencia de Plummer a que
la fama dura 15 minutos pero la
infamia un poco más, por ej. )
La
impresión es que Mann expone los
hechos como en un documental antes
que como en un filme de ficción. El filme se sostiene durante los 155 minutos.
Las
actuaciones del trío Pacino, Crowe, Plummer, se sacan chispas. Por su papel de
científico, Russel Crowe está candidateado al Oscar; las otras candidaturas
son por mejor película, mejor director, mejor fotografía, mejor guión
adaptado y mejor edición.
Gustavo
Camps