En Lisbon story (Historia de Lisboa, 1994)
Wim Wenders incluyó la música del excelente conjunto Madredeus en el
rol convencional de apoyo con respecto del filme, porque lejos de ser un
musical la puesta recorre
otros caminos.
En
Buena vista social club estamos frente a un documental musical -
musidocumental, lo bautizó Wenders en un reportaje - que no solamente
nos muestra la calidez y la fuerza rítmica de la música cubana
sino que nos demuestra que la llama de vida de estos músicos
cubanos se alimenta en su propia música, de manera que es imposible
imaginarlos fuera del son y de todos sus ritmos cubanos.
El
disparador de este filme fue Ry Cooder, un compositor de varias películas
de Wenders (Paris, Texas; The end of the violence, entre ellas). En 1996
este músico norteamericano juntó a varios de los grandes músicos
cubanos de los años 30, 40 y 50, la mayoría en el olvido, y compuso el
álbum Buena vista social club.
Como
tantas cosas que ocurren en la vida, el encuentro se dio por casualidad.
En rigor, Cooder llegó buscando cierto material de ritmos africanos que
finalmente no encontró, pero en cambio descubrió a estos excepcionales
anfitriones.
Tras
la edición del material obtuvieron un Grammy en 1997 y en 1998 se
presentaron exitosamente en Ámsterdam y en el Carnegie de Nueva York.
En el interín los cubanos obtuvieron un montón de propuestas para
grabar como solistas.
La
cámara de Wenders recoge la emoción de este reencuentro con el público
en sendos conciertos, pero además muestra ensayos, grabaciones y algo
de la vida cotidiana de los músicos en Cuba. Muchos de ellos alejados
del espectáculo, sobre todo porque la edad - estamos hablando de
artistas de 65 a 92 años -
los mantenía al margen de los acontecimientos locales.
Otro
acierto del documental es el lugar secundario que ocupan Ry Cooder y su
hijo, el percusionista Joachim Cooder. Aunque aparecen varias veces en
escena, donde la cámara de Wenders hila fino y apunta en profundidad es
en el alma de los músicos cubanos.
Por
esa pasión, energía y talento que Wenders logra interpretar y
registrar con su cámara, el filme está entre los mejores estrenados en
la Argentina en el último tiempo (entre los de este año, por supuesto
y por lejos), amén de la candidatura para los Oscars como mejor
largometraje documental.
Gustavo
Camps
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