La
segunda aparición del desquiciado Austin Power resulta menos
divertida que la primera y hasta repite algunas de sus fórmulas.
La
serie de James Bond es un producto característico del cine de
aventuras de los años sesenta. Las parodias sobre él también.
La
idea general del filme es eficaz: exagerar cada elemento que le
dio base a la serie original del agente secreto, no obstante, un
observador atento descubrirá que Myers no solamente se dedica a
Bond.
El
primero de esos elementos es, por supuesto, el erotismo - recordar
las girls-Bond que invariablemente terminan seducidas por el espía
- pero también aparecen parodiados los escenarios exóticos, las
armas sofisticadas, el auto fortaleza y el enemigo malo, sádico y
loco con el delirio de apoderarse del mundo
En
la primera aparición (Austin Power, casi un agente secreto se puede conseguir en video)
vimos que Power es descongelado en los noventa para luchar
contra el Dr. Evil (literalmente Dr. Mal y está protagonizado
por el mismo Myers),
después de descansar tres décadas por medio de un congelamiento
criogenético.
Esta
vez nuestro espía deberá regresar a los sesenta para rescatar su
Mojo (libido, fuerza
sexual), del que se ha apoderado también el Dr. Evil.
Curiosamente,
en Austin Power: el espía seductor, resulta mucho más cómico este villano que
el propio agente secreto, básicamente, porque Power ya
está instalado en los noventa y ha perdido todo el extrañamiento de los
sixties (psicodelia, amor libre). También ha perdido eficacia el contrapunto del
Dr. Evil con su hijo Scott (Seth Green). Ambas formulas fueron explotadas
convenientemente en el primer filme.
La
recreación de Mini-mi un clon en miniatura de Evil es uno de los aciertos
del filme. Parece ser que Myers tomó la idea de una remake de La isla del Dr.
Moreau, con Marlon Brando. Otro de sus secuaces es Fat Bastard (también
protagonizado por Myers), un gordo espía escocés contratado por Evil para
robar el Mojo de Power.
La
banda de sonido incluye - entre otros - a Madonna interpretando Beatiful
stranger; el clásico American Woman en la voz de Lenny Kravitz, My generation
por The Who y I¨ll never fall in love again interpretada a duo por Burt
Bacharach y Elvis Costello.
Gustavo
Camps
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