|
Filme
de la apertura del XV Festival Internacional de Cine de Mar del Plata
1998
Color, 105´
Francia
Dirección: Claude Zidi
Basado en los personajes creados por Albert Uderzo & René
Goscinny.
Montaje: Nicole Saunier, Herve De Luze
Música y banda de sonido: London Orquestra, Sony music
Fotografía: Tony Pierce-Roberts
Vestuario: Sykvie Gautrelet
Efectos especiales: Jean Bonetto, Yves Domenjoud, Olivier Gleyze
Efectos visuales digitales (evd): DUBOI
Dirección de evd : PITOF
Elenco: Gerard Depardieu, Roberto Benigni, Christian Clavier, Philipe
Lehembre, Gottfried John...
Desde
el mundo de los Bujos, en el cual los personajes se presentan como
indestructibles, llega a la pantalla Asterix, un filme donde están muy
presentes las poderosas imágenes de la naturaleza y sus elementos.
Los
que hacen la guerra no se maquillan para confundirse con el terreno, por
el contrario, llevan consigo estandartes y colores que los hacen muy
visibles y que parecen competir en belleza con el paisaje. Evidentemente
adscribían a una moral y estética
a la que nuestra generación ha renunciado.
A
pesar de que existen ganadores y perdedores: ¡no hay muertes! ¡no hay
sangre!
Los
personajes de esta historia parecen habitar la dimensión de la
eternidad o podría decirse también, no tan místicamente, que se
relacionan de una manera muy particular con el tiempo.
La
pel{icula posee todos los elementos de las superproducciones de
Hollywood pero con el buen gusto Europeo.
La
célebre y mítica historieta encontró en la luz del cine un clima poético,
romántico , fantástico y mágico.
Y
la fuerza incontenible de un idioma que resuena con otro eco: ¡ALLEZ!
en lugar de ¡Go! .
Es
evidente que su gestualidad proviene de la lengua que hablan y ésta es
la que le da el tono a la película.
La
historia está contada bajo la forma de una comedia y por momentos el
erotismo latente podría haberse desbordado, pero tomaron la decisión
de contenerse y sublimar; está claro que con la picardía que manejan
estos actores sería posible refilmar otra versión al más puro estilo
de Bocaccio.
El
movimiento de cientos de extras fue siempre artísticamente controlado;
las imágenes nos conducen indefectiblemente a la monumental cultura
teatral francesa, específicamente en su fresco manejo del género
cuando toman por asalto la calle o los exteriores.
¿Recuerdan
cuando por nuestra ciudad en un impresionante despliegue la Compañía
Royal De Luxe nos deleitó con su versión de la historia de Francia?
Bueno,
mucho de ese espíritu hay en el filme. Un inmenso esfuerzo de producción,
mucho talento en la dirección de arte y fotografía y un absoluto
acierto en el casting. Los rostros son fuertes, antiguos y
caricaturescos. Es asombroso lo bien que le sientan a los actores sus
personajes. Y sobre todo a Depardieux;
su presencia actoral es tan imponente que el film podría haberse
llamado Obelix.
Es
un producto pensado para un mercado muy amplio; salvo por una escena
verdaderamente innecesaria en la que los más pequeños pueden pedir
explicaciones y sentir angustia; pero el resto está libre de
truculencias y padres, niños, adolescentes y abuelos podrían disfrutar
juntos de ella y más cuando la distribuidora brinda como
posibilidad ver una versión traducida al español.
Armando
D´angelo
|