Con
buen ritmo, diálogos inteligentes y una fotografía que sin duda llamará
la atención de los jurados, el filme de Gabriele Muccino narra la
historia de unos estudiantes secundarios italianos que deben lidiar con
su adolescencia, sus padres y la toma de la escuela para luchar contra
la privatización de la enseñanza.
En
rigor, la factura de este filme es al estilo americano, pero sin sus
ticks.
Revolucionario
a los quince, conservador a los cincuenta. Esta frase resume de un tirón
la línea que sigue Muccino para construir a los personajes de su obra:
una familia de clase media alta,
los hijos y sus compañeros de clase.
En este sentido es paradigmática la escena en la que el padre le
prohíbe a Silvio dormir en el colegio tomado y este le recuerda que
alguna vez también tuvo militancia estudiantil.
Pero
la historia no se detiene en lo político, sino que se dedica más a
describir las cambiantes relaciones de los adolescentes entre ellos, sus
primeros acercamientos al sexo y la manera de encarar la relación con
los padres.
Salvo
las escenas que muestran como la policía recupera el colegio, donde la
cámara de Muccino sí es participativa (planos cercanos y movimientos),
en general el director optará por describir con la cámara quieta y a
distancia.
Ahora o nunca es el segundo filme de este joven director que
nació en Roma en 1967.
Gustavo Camps
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