2000, Color, EEUU
Dirección: Dominic Sena
Elenco: Nicolas Cage, Angelina Jolie, Robert Dubai, Giovanni
Ribisi
Ya desde los trailers 60 Segundos propone sus reglas: robo de autos,
persecuciones increíbles,
autos con nombres de chicas y
chicas que parecen Porsches.
Las pretensiones están claras. Quizás la pregunta
que se planteaba a priori era ¿puede este argumento mantenerse
durante más de 10 minutos? Pues bien, después de dos horas todavía no
baja el nivel de adrenalina.
Y esto se debe quizás a un acto tan básico como complejo: realizar un
filme de acción desde el ritmo y el movimiento propio de los hechos,
acompañar a esos carros enloquecidos por toda la ciudad, acoplarse al
ritmo cardíaco de Nicolas Cage cuando dobla en cada esquina.
Probablemente el secreto esté precisamente en las curvas peligrosas,
porque la historia hace foco directamente en el centro de la pasión de
los hombres por los autos veloces, esas máquinas infernales parecidas a
mujeres imposibles, esas ruedas por las que es posible robar,
transpirar, sufrir y hasta poner la vida en peligro, igual que con una
señorita.
Los
autos se convierten en especies letales de femmes fatales.
El sexo manda -
en una película donde paradójicamente sólo existe una escena romántica
- a través de infinitas persecuciones, de caricias metálicas y rugidos
de motores.
En
una escena clave del filme el personaje de Angelina Jolie le pregunta al
de Nicolas Cage: “¿Qué preferís: tener sexo o robar autos? “ para
obtener como respuesta: “Tener sexo mientras robo autos”. Síntesis perfecta para una película en la que todo
funciona como un reloj.
60 Segundos es un entretenimiento, pero uno de calidad. Para dejarse
llevar por la sensualidad de la velocidad
y prender un cigarrillo inmediatamente después de poseer, por
fin, un Mustang maravilloso.
Marcela
Barriopedro
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