El salir de vacaciones implica tomar una serie de decisiones, empezando por supuesto del sitio al que queremos ir para pasar nuestros fabulosos días fuera.

Una vez que hemos dado este paso, está por supuesto el asunto relativo a aadministrar nuestro presupuesto. No podemos elegir un medio de transporte, un hotel o una serie de restaurantes y actividades turísticas que excedan el presupuesto que hemos destinado a nuestras vacaciones. Ello nos orillaría a recurrir al uso de tarjetas de crédito, y ello en definitiva no es una opción sabia para unas vacaciones.

Si tenemos estas dos decisiones tomadas, es tiempo de empezar con los “detalles”. Uno de estos detalles, que parecen de menor importancia pero no lo son, es la ubicación del hotel donde pensamos hospedarnos. Aunque parezca contradictorio con la idea de mantener el presupuesto a raya, lo mejor es escoger un hotel que si bien sea económico, se encuentre en un sitio céntrico. ¿Por qué? Ello nos permitirá sacar el mayor partido de las vacaciones, estando cerca de los sitios más representativos a visitar, no gastar tanto tiempo y recursos en transporte (como por ejemplo, tener la necesidad de alquilar un auto) y nos pone en contacto tanto con la red del transporte público (metro, tren, autobuses) que es más económico, como de las oficinas de atención turística, lo cual siempre puede resultar una buena opción a tener en cuenta.

Pongamos el ejemplo de unas vacaciones en Madrid. El hecho de alquilar una habitación en un hostal Madrid cerca del metro “El Sol”, es una excelente opción pues nos permite estar cerca del circuito principal de museos (el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía y el Museo Thyssen Bonemiza, de la Plaza Mayor, de zonas comerciales, restaurantes, parques y mercadillos… es decir, convierte nuestra experiencia turística no sólo en algo más accesible en términos económicos, sino en algo más disfrutable y placentero.